El pleno de la Cámara de Diputados aprobó por 409 votos y 22 en contra reformas al artículo 39 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos para constituir 11 nuevas comisiones ordinarias de trabajo.

En total, la LXII Legislatura contará con 55 comisiones facultadas para dictaminar leyes, ya que a la fecha existen 44.

Desde la tribuna, al razonar su voto en contra, José Francisco Coronato Rodríguez (MC) criticó la decisión de la Junta de Coordinación Política de crear nuevas comisiones que, aseguró, para su funcionamiento requerirán de un gasto adicional de 158 millones 400,000 pesos en los tres años de duración de la Legislatura.

Y es que el funcionamiento de cada una de las comisiones ordinarias, dijo el legislador, implica un gasto de 400,000 pesos mensuales.

Las comisiones de nueva creación son las siguientes: Agua Potable y Saneamiento; Asuntos Frontera Norte; Asuntos Frontera Sur-Sureste; Asuntos Migratorios; Cambio Climático; Competitividad; Deporte; Derechos de la Niñez; Ganadería; Infraestructura, y Protección Civil.

SIN QUÓRUM LEGAL

En la recta final de la pasada Legislatura, las comisiones ordinarias no lograban alcanzar el quórum legal, que es de 16 diputados presentes, tomando en consideración que éstas se integran por 30 miembros, para sesionar porque los legisladores simplemente no asistían a trabajar.

El presidente en turno de la Mesa Directiva convocó en marzo pasado a una reunión con los 44 presidentes de comisiones con el fin de analizar mecanismos para abatir el rezago legislativo, que en ese entonces era de 3,081 iniciativas sin dictamen y 200 minutas, y todo quedó en buenos deseos, ya que a la cita llegó apenas una decena de diputados.

El Presidente de la Junta de Coordinación Política (JCP) por aquellos días, Armando Ríos Piter (PRD), informó que se tomarían decisiones para agilizar los trabajos, tras reconocer que había comisiones legislativas que durante meses no habían podido sesionar por no alcanzar el quórum reglamentario.

Se acordó entonces solicitar a los presidentes de Comisión un informe de asistencias para aplicar los descuentos de dieta correspondientes a los legisladores que acumularan tres faltas consecutivas a las reuniones de trabajo y dar de baja a los que alcanzaran las cuatro inasistencias, pero el intento también fracasó.

Es decir, no hay ley ni poder humano que obligue a los legisladores a trabajar.

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