De aquí al próximo 26 de agosto, Nueva Alianza peleará su permanencia como partido político nacional. Si la sala regional falla en contra de las 288 impugnaciones presentadas, acudiremos a la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, así que la suerte no está todavía echada, aseveró Luis Castro Obregón.

En entrevista, el presidente nacional del partido surgido en el 2005 de las filas del SNTE aseguró que el registro de Nueva Alianza aún puede salvarse.

La ruta es impugnar la elección a diputados federales en donde el partido obtuvo 2.53% de la votación y para alcanzar el umbral de 3% le hacen falta alrededor de 210,000 sufragios.

La semana pasada, Nueva Alianza presentó 288 impugnaciones contra algunos resultados de las elecciones a diputados federales donde se detectaron varios problemas.

Concretamente denunciaron la instalación indebida de casilla, violencia generalizada, votación de ciudadanos que no estaban registrados en la lista nominal, entre otros.

“Aquí la suerte no está echada todavía, ahorita tenemos este espacio jurídico y será hasta agosto cuando el Tribunal electoral determine nuestra situación”, dijo.

Castro Obregón sostuvo que otro de los problemas que identificó Nueva Alianza fue el método para contabilizar los votos, pues con las nuevas reglas, sin duda hubo fracciones de sufragios que no fueron contabilizadas correctamente para el partido.

Enfatizó que darán la batalla para mantener el registro, pero si no se logra, aún queda mucho camino para Nueva Alianza, pues tendrán que responder a la confianza de los más de 1 millón 391,000 ciudadanos que votaron por alguno de sus candidatos.

En principio, dijo, continuarán con la defensa de las banderas que dieron origen al partido, como la defensa por una educación laica, gratuita y obligatoria, así como los derechos laborales de los maestros.

Si nuestras propuestas siguen vigentes, si somos una fuerza social real y si tuvimos 1 millón 391,000 votos esto significa que Nueva Alianza vive y la lucha sigue, esto significa que todavía tenemos mucho que hacer y ese mucho que hacer se tiene que hacer acompañando a escribir el futuro de México y eso lo vamos a seguir haciendo pase lo que pase, expuso.

En ese sentido, expresó que tendrán que establecer la plataforma para la reconstrucción con los 20 partidos estatales que tendrán en el país así como el acompañamiento a los dos legisladores federales que tendrán en Cámara de Diputados, a los dos senadores propietarios, a los 40 presidentes municipales y a los presidentes municipales que gobernarán bajo las siglas de Nueva Alianza.

Las coaliciones castigan a los partidos jóvenes

Al preguntarle si se arrepiente de haber signado una alianza con el PRI y el PVEM para contender en las elecciones de este año, Castro Obregón afirmó que todas las decisiones fueron colegiadas y que en el momento era la mejor opción.

“En un momento en el que se percibía que iba a haber varios independientes y que las encuestas les daban 10 puntos, era imposible la votación. Entonces teniendo un diagnostico así, en el consejo se tomó una decisión que difícilmente hubiera habido otra mejor en ese momento”, destacó.

El dirigente del partido turquesa explicó que es claro que en una coalición siempre los partidos más castigados son los jóvenes, a lo cual incluso se le denomina efecto popote y esta elección es una muestra de ello, donde Nueva Alianza fue el que peor resultados consiguió de las tres fuerzas que integraron la alianza Todos por México.

Dijo que el mensaje que enviaron los mexicanos a Nueva Alianza, pero también a todos los partidos, es una exigencia de cambio, de hacer autocrítica y de hacer la agenda ciudadana suya, de lo contrario no volverán a darles su voto.