Concretar el albazo legislativo que se pretende para aprobar la ley de seguridad interior, antes del 30 de abril, agravará la crisis de inseguridad e incrementará la violencia sin control en el país, así como las violaciones de derechos humanos y el deterioro del Estado de Derecho, advirtieron representantes de organismos de la sociedad civil.

De ahí la urgencia de establecer una moratoria legislativa de todas las iniciativas pendientes en la materia, a fin de convocar a una mesa de trabajo en que se discuta con seriedad y transparencia la transformación del sistema de seguridad y justicia, plantearon.

Es indispensable generar el espacio político que dé confianza a todas las partes interesadas y permita construir los mecanismos de diálogo y negociación que legitimen y acompañen una revisión integral del marco normativo en materia de seguridad pública y justicia , explicó Juan Francisco Torres Landa, secretario general de la asociación civil México Unido Contra la Delincuencia.

Resulta muy delicado que se lucre con la desesperación de la población a la luz de los enormes problemas de inseguridad y violencia en el país. Tratar de justificar la presión para emitir la ley de seguridad interior con la amenaza de abandonar las calles nos parece ruin y despiadado .

Desde su óptica, no es con ese tipo de amenazas como se podrá avanzar, sino mediante un diálogo serio entre autoridades, legisladores, investigadores y sociedad civil.

No estamos pidiendo una demora infinita, sino seriedad con un enfoque real. No nos apresuremos al error. La iniciativa en discusión otorga a los militares mayores facultades, sin contrapesos. Obedece más a una presión castrense de legitimar su presencia fuera de los cuarteles que a una necesidad nacional como es el fortalecimiento institucional de la fuerzas civiles en los tres órdenes de gobierno .

Por su parte, la politóloga Denise Dresser consideró que la iniciativa que discuten actualmente los diputados federales da manga ancha a los militares, lo que no es la solución a la crisis de seguridad, violencia e inseguridad.

Hay que acotar la labor del Ejército, no expandirla. Se trata de construir policías confiables, vía la profesionalización .

Ernesto López Portillo afirmó que de aprobarse la ley en los términos propuestos se tendrán mayores dificultades para conocer y evaluar el uso de la fuerza pública.

El director del Instituto para la Seguridad y la Democracia explicó que la contención de la violencia extrema requiere de la intervención militar, pero por excepción.

Será este 30 de abril cuando concluya el periodo de sesiones del Congreso de la Unión.