Hace cuatro meses desaparecieron sus hijos, desde hace 16 semanas afirman que están con vida y que no se rendirán hasta dar con ellos. Familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos sostienen que el gobierno apostó al olvido, pero ellos no cejarán hasta obtener justicia, y reclaman que se abra una nueva línea de investigación en contra del Ejército, así como que se responsabilice también al ex gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre.

En la ciudad de México miles de simpatizantes marcharon por más de 10 horas durante la Octava Jornada Global por Ayotzinapa. Cuatro marchas salieron al filo de las 10 de la mañana de diversos puntos de la ciudad -Calzada Zaragoza, Indios Verdes, Metro Tasqueña y Auditorio Nacional- y confluyeron pasadas las 6 de la tarde en el Zócalo capitalino.

Al sur del Distrito Federal llegaron los apoyos de Guerrero; la gente de Oaxaca se presentó en Zaragoza; de Michoacán y algunos padres de familia y estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa se citaron en el Auditorio, y aquellos que vinieron del Estado de México y Veracruz se unieron al grupo ubicado en el norte de la ciudad.

Cada contingente hizo paradas de cerca de media hora para poder así llegar juntos al cuadro principal del Zócalo capitalino. Al grito de No están solos , activistas de organizaciones civiles como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez o el Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz), el padre Alejandro Solalinde, estudiantes universitarios y sindicatos acompañaron a los padres y compañeros de los normalistas.

También estuvieron presentes diferentes secciones del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG).

El colectivo que arrancó del Auditorio Nacional paró frente a las rejas del Bosque de Chapultepec, la Estela de Luz; el Ángel de Independencia; el Senado de la República; el Hemiciclo a Juárez y Finalmente el Zócalo Capitalino.

Durante el recorrido, uno de los padres de familia, Melitón Ortega, informó que el movimiento continúa exigiendo la presentación con vida de los normalistas que faltan por aparecer y castigo a los actores materiales e intelectuales. Asimismo exigió que se inicie una línea de investigación contra el Ejército y se imponga responsabilidad a Ángel Aguirre.

Eran las 6:07 de la tarde cuando en avenida 5 de mayo y Monte de Piedad se unieron el contingente del área metropolitana y el que salió del Metro Auditorio. Héctor Guerra & Pachamama Crew cantaba a Wirikuta en un templete ubicado frente a Palacio Nacional, y al grito de Vivos se los llevaron, vivos los queremos , cedió turno a los padres de los 43 normalistas.

El vocero de los padres de los normalistas, Felipe de la Cruz, fue el primero en dar un mensaje a las personas que ocupaban poco más de la mitad de la plancha del Zócalo. En Guerrero y debería ser en todos los estados , la consigna es no a las elecciones porque ningún partido da solución al problema que vive México. El votar es votar por el crimen organizado y por los candidatos corruptos.

En Guerrero no habrá votaciones aunque el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y el gobernador lo afirmen , sostuvo, y agregó que el pueblo de México es el único que puede sacar adelante al mismo pueblo de México .

Afirmó también que el Ejército estuvo involucrado en los incidentes del 26 y 27 de setiembre en Iguala, Guerrero. Indicó que, con base en testimonios, puede afirmarse que el batallón militar de Iguala tiene responsabilidad.

Marco Flores, padre de uno de los normalistas desaparecidos, declaró que estos cuatro meses han sido de no descanso, de ineficacia por parte del gobierno federal que no ha logrado dar una respuesta clara.

El papá de Manuel, Mario César, declaró que si bien el gobierno federal apostó al olvido, ellos no superarán la desaparición de sus hijos: Espero en dios que no lo estén maltratando (...), ya no tenemos lágrimas para derramar, tenemos rabia para luchar .

Los reclamos de justicia superaron las fronteras, ya que se registraron movilizaciones en más de 40 ciudades alrededor del mundo, así como expresiones simbólicas en más de 20 ciudades del país.

El desquicio

Eran pocos, entre 300 a 350 personas, pero desquiciaron Insurgentes Norte; eran los comisionados para protestar y movilizar a capitalinos en demanda de los 43 normalistas desaparecidos, lograron su cometido en parte e iban lentos, hicieron varios llamados, pero no se incrementó su grupo, otros contingentes se ocuparon de alterar la circulación del sur, oriente y poniente con destino final al Zócalo.

Otros pequeños contingentes sindicalistas y ¡sociales!’’ aprovecharon la ocasión para subir sus temas a las muestras de indignación.

Hasta las 5 de la tarde las vialidades fueron vigiladas y coordinadas por 3,500 elementos de tránsito desplegados por la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF).

Por la noche, informes de la SSPDF y del Gobierno del Distrito Federal informaron que la marcha congregó a 15,000 manifestantes hasta las 8:30 de la noche. Asimismo, se dio a conocer la identificación de 20 anarquistas, quienes fueron desactivados mientras preparaban actos ilícitos en el Hemiciclo a Juárez, por lo que no se registraron incidentes mayores.

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