El gobierno de México suavizó una reciente reforma a la ley que regula la actuación de los agentes extranjeros en su territorio, según los lineamientos publicados el jueves, que, entre otras cosas, buscan garantizar la confidencialidad de su trabajo, luego de que Estados Unidos ventilara sus discrepancias.

A mediados de diciembre, el Congreso mexicano aprobó polémicos cambios a la Ley de Seguridad Nacional propuestos por el presidente, Andrés Manuel López Obrador, con los que se pretendía reforzar el control sobre los uniformados foráneos que operan en su territorio.

La reforma fue vista ampliamente como una represalia contra Estados Unidos por la detención, en noviembre, del exsecretario de Defensa mexicano Salvador Cienfuegos en una operación inconsulta que tensó la relación entre ambos países. El fiscal general estadounidense dijo que la normativa dificultaría la cooperación bilateral.

Según los lineamientos, los funcionarios de los tres niveles de gobierno no requerirán autorización para entrar en contacto con agentes extranjeros por vía electrónica, telefónica o cualquier otro medio de comunicación para realizar el intercambio de información sobre seguridad nacional.

Así lo establecen los lineamientos del gobierno federal, vigentes a partir de este viernes 15 de enero, para regular la relación de servidores públicos con agentes extranjeros, como lo propuso el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Se creó el Grupo de Alto Nivel de Seguridad, integrado por representantes de las Secretarías de Relaciones Exteriores, quien lo presidirá; de Seguridad y Protección Ciudadana; de la Defensa Nacional; de Marina; así como del Centro Nacional de Inteligencia y de la Guardia Nacional.

Su función, entre otras, será coordinar y supervisar la ejecución de los convenios internacionales suscritos por el Estado mexicano en materia de seguridad y que contribuyan a preservar la seguridad nacional con las agencias de seguridad de países extranjeros.

En tanto, los lineamientos establecen que será la Secretaría de Relaciones Exteriores quien acreditará como funcionarios consulares a los agentes extranjeros que desempeñen actividades específicas en México.

Dichos agentes y sus Embajadas deberán informar sobre hechos que tengan “un impacto significativo en la vida del país, que representen una amenaza a la seguridad nacional o que se refieran a presuntas conductas delictivas de servidores públicos o ex servidores públicos mexicanos involucrados en materia de seguridad”.

Obliga a los servidores públicos de los tres niveles de gobierno a informar por escrito a las secretarías de Relaciones Exteriores y de Seguridad y Protección Ciudadana cuando celebren cualquier reunión, intercambio de información, llamadas telefónicas o comunicaciones que sostengan con los agentes extranjeros acreditados en México.

Deberán informar fecha en que se dio el contacto, tipo de contacto, nacionalidad del agente extranjero, agencia a la que pertenece, tema y objetivo del contacto.

“En el supuesto de que sea necesario celebrar reuniones de urgencia (…) podrán ser autorizadas por el Grupo de Alto Nivel de Seguridad del Consejo en un procedimiento expedito, siempre y cuando rindan de manera posterior el informe respectivo”, precisó.

“Los servidores públicos de los tres niveles de gobierno no requerirán autorización previa para entrar en contacto con los agentes extranjeros por vía electrónica, telefónica o por cualquier otro medio de comunicación, a efecto de realizar el intercambio de la información necesaria para dar cumplimiento a los convenios y programas de cooperación bilateral suscritos por el Estado mexicano en materia de seguridad y que contribuyan a preservar la seguridad nacional”, precisó.

(Con información de Reuters)

jorge.monroy@eleconomista.mx