México se encuentra entre los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con un alto índice de desigualdad laboral por género, debido a que 60% de las mujeres trabajadoras carece de protección social y derechos.

A través del documento “Construir un México inclusivo: políticas y buena gobernanza para la igualdad de género 2017”, la OCDE indica que menos de la mitad (47%) de las mexicanas en edad productiva participa en la fuerza de trabajo, tasa muy inferior al promedio de la OCDE para las mujeres (67 por ciento).

También se indica que casi dos terceras partes de las mexicanas que trabajan están en empleos informales que ofrecen paga baja, protección social insuficiente y escaso resguardo contra la pobreza.

Las mujeres también experimentan elevados niveles de violencia en el hogar, en el centro de trabajo y en los espacios públicos.

Los indicadores de bienestar de la OCDE señalan diferencias de género en términos de vivienda, salud y equilibrio entre trabajo y vida personal, usualmente en favor de los hombres.

La maternidad y el trabajo doméstico no remunerado son factores causantes de la diferencia laboral. En promedio, las mujeres dedican a los quehaceres entre 12 y 17 horas semanales más que los hombres y entre cinco y 14 horas semanales más al cuidado exclusivo y sin remuneración de otras personas, como menores, adultos mayores o enfermos, dentro o fuera del hogar.

Por otra parte, las mujeres ocupan 51% de los empleos en el sector público, debido a una mayor estabilidad en el trabajo, mejores prestaciones y políticas que combaten el acoso, aunque los salarios por lo general son más bajos que en el sector privado. En el caso del empleo informal, la tasa de varones en 2016 era de 49.7% mientras que el porcentaje de mujeres fue de 57.2 por ciento.

La Organización Internacional del Trabajo afirma que la tasa mundial de participación de las mujeres en la fuerza de trabajo es de 48.5%, estando 26.5 puntos porcentuales por debajo de la tasa de los hombres. Además, la tasa de desempleo de las mujeres es de 6.0 % siendo 0.8 puntos porcentuales más alta que la de los hombres.