Petróleos Mexicanos (Pemex), cuyo abasto de gasolinas ha superado 60% de la demanda en los últimos meses mediante importaciones de Estados Unidos, ha ordenado en la última semana siete cargamentos de gasolina, o alrededor de 2.1 millones de barriles, desde Singapur, Canadá y Europa, según confirmó.

Estos cargamentos equivalen a 1.5 días de abasto de petrolíferos de la estatal, y en valor, con los precios promedio del mes de julio, significan una compra de 2,850 millones de pesos.

Derivado de la escasez, que la salida de operación de al menos 10 refinerías en Texas ha provocado en el suministro de combustibles a Estados Unidos, México y Brasil por los efectos del huracán Harvey, han sido ordenados varios buques cisterna de Europa a Estados Unidos y América Latina, por un volumen cercano a 12.5 millones de barriles, según operadores y datos de transporte marítimo.

En otra señal de cómo Harvey está abriendo rutas comerciales usadas en raras ocasiones, al menos tres buques cisternas con diesel han sido encargados a Europa y el Mediterráneo desde Brasil, que generalmente importa grandes volúmenes desde la costa estadounidense del Golfo de México.

Alrededor de un cuarto de la capacidad de refinación estadounidense, o 4.4 millones de barriles por día, ha estado paralizado durante la última semana por el paso de Harvey por Texas, lo que ha provocado que los precios de la gasolina suban a un máximo de dos años de más de 2 dólares por galón.

En forma similar, los operadores han encargado buques cisternas con combustible para aviones, diesel y gasolina desde Asia e incluso Australia para ser entregados en la costa oeste de Estados Unidos y México, pese a la enorme distancia a través del Pacífico, según datos de transporte marítimo.

La costa estadounidense del Golfo de México se ha convertido en los últimos años en un importante centro de exportación de productos refinados de petróleo, con envíos cercanos a 2.7 millones de barriles por día de gasolina, diesel y otros combustibles a mayo de este año, según la gubernamental Administración de Información de Energía.

Desde el viernes, día en que el huracán Harvey ingresó al estado de Texas a través de la Costa, el precio del crudo West Texas Intermediate (WTI) cayó casi 1.50 dólares por barril hasta ubicarse en 46.44 dólares por unidad el martes, aunque mejoró sustancialmente, ganando casi 1 dólar en la jornada.

La mezcla mexicana de exportación ha resentido en menor medida el impacto del huracán, con una caída de 50 centavos de dólar desde el viernes hasta su peor momento el martes, para luego ganar 60 centavos en la cotización. (Con información de Reuters)