La percepción de seguridad entre los mexicanos se ha deteriorado; uno de cada cuatro han empezado a dejar de visitar a familiares y amigos, a esto se suma la idea de que ha aumentado la facilidad con la que se consiguen armas y drogas, y la profunda desconfianza en los cuerpos de seguridad, precisó la Décimo Séptima Encuesta Nacional sobre Percepción de Inseguridad Ciudadana en México, presentada por Consulta Mitofsky y Mexicanos Unidos Contra la Delincuencia.

De acuerdo al estudio de opinión, realizado a nivel nacional entre 1,000 personas mayores de 18 años, con credencial de elector, 37.2% consideró que es peligroso colaborar con las autoridades policiacas, mientras que 16.8% contestó que es poco o nada peligroso.

La percepción de desconfianza aumenta por zonas, pues en la región noreste del país, 59% de los encuestados desconfía de las autoridades civiles.

En este sentido, 52% de los mexicanos indicaron que existió una mayor presencia policiaca en sus localidades, no obstante, 81% consideró que la situación de inseguridad empeoró en este 2017.

La presencia de la policía varía por nivel económico, ya que en las localidades de alto poder adquisitivo, 59% de las personas respondió que ha visto a las autoridades vigilando la zona, en tanto que en los lugares identificados como de menor ingreso salarial el indicador baja a 42 por ciento.

“Las autoridades normalmente lo que hacen es, para que se perciba más seguridad, cada gobernante nuevo que llega; alcalde o gobernador, es inmediatamente más patrullas, incluso los informes de gobierno normalmente de los alcaldes son cuántas patrullas más tienen”, dijo Roy Campos, presidente de Consulta Mitofsky

En esta línea el ejercicio de opinión asevera que sólo 15% de los mexicanos están satisfechos con la seguridad del país, esta cifra se posiciona como la más baja de los últimos nueve años.

El hecho es que uno de cada cuatro mexicanos ha estado cerca de un delito en los últimos tres meses, refirió Campos, quien añadió que en la zona centro del país y en el noreste la percepción de inseguridad es más alta.

Por otra parte, el temor a ser robado, en especial con algún arma de fuego, sufrió un alza con respecto al 2016, cuando 48% de los encuestados indicó que era su principal temor; para este año el indicador ascendió a 59%, es decir, seis de cada 10 mexicanos.

Derivado de ello, los ciudadanos han empezado a extremar medidas de seguridad, ya que de acuerdo a la encuesta, siete de cada 10 decidió traer consigo menos dinero en efectivo, seis de cada 10 contestó que trata de no salir a la calle por la noche, 54% ha decidido no usar joyas y 53% prohíbe a los niños jugar en la calle.

SE DIVERSIFICA LA DELINCUENCIA ORGANIZADA

En la presentación de la encuesta, Francisco Torres Landa, secretario de Mexicanos Unidos Contra la Delincuencia, indicó que hace 10 años en el país existían seis o siete cárteles; sin embargo, en la actualidad las células delictivas se han diversificado al llegar a 400 identificadas, de acuerdo —dijo— a información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

“Había seis o siete organizaciones que de alguna manera se dividían todo el territorio de nuestro país, hoy en día están contabilizados 400 grupos delincuenciales que operan en el país. Esto es fruto de la fragmentación del haber quitado a estas grandes cabezas que lo único que genera es esta dispersión de intereses y esta pugna por lograr mejores atributos en esos distintos ámbitos geográficos, no debe sorprendernos entonces que los niveles de violencia crezcan”, precisó.

Torres Landa añadió que el control de dichas bandas se ha vuelto cada vez más complejo pues se vuelve más difícil localizarlas y combatirlas. “Éste es uno de los grandes problemas estructurales que se han generado por esta política”.

Por su parte, Campos indicó que no sólo se observa una diversificación de los grupos de la delincuencia organizada, sino también del tipo de ilícitos que se cometen.

“Hace un año no hablábamos de huachicoleros, hace un año estábamos hablando del asalto a los trenes y la trata de personas y la extorsión y el secuestro”, señaló.

Campos agregó que en materia regional el noreste del país es donde se encuentra la aprobación más alta con respecto a la actuación del Ejército mexicano, esto debido a la desconfianza que persiste en los demás cuerpos de seguridad.

Concluyó que en estados como Tamaulipas existe la percepción de que sin la presencia del Ejército no hay seguridad.