El candidato presidencial de la coalición por México al Frente, Ricardo Anaya, aseguró que el próximo 1 de julio será una elección entre él y el candidato de la alianza Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, porque es una elección de cambio.

Entrevistado en el marco de la 81 Convención Bancaria celebrada en Acapulco, Anaya enfatizó que más de 80% de la gente quiere un cambio.

“Cuando tú ves quién quiere votar por el PRI, quiénes aprueban al presidente de la República, quiénes darían su voto a José Antonio Meade, son más o menos 16 o 17%, con lo cual es prácticamente imposible ganar una elección”, expresó.

Sobre el golpeteo al que ha sido sometido en las últimas semanas relacionado con haber adquirido un terreno, construir una nave industrial y luego venderla, dijo que al principio eso le generó cierta turbulencia, pero cuando la gente se dio cuenta de que “todos los ataques en su contra venían del gobierno”, lejos de afectarle se convirtió en una posibilidad de fijar su posición y de crecer.

Hoy la gente entiende por qué el gobierno me está atacando y por qué me quiere sacar de la elección y la razón es muy simple, porque este gobierno ha sido sumamente corrupto, con muchísimos casos que no fueron aclarados, mencionó el panista.

En ese sentido destacó que mientras López Obrador públicamente ya ofreció perdonar al presidente de la República (en caso de que se le comprobara que cometió algún delito durante su gestión), él ha manifestado que eso no sería lo correcto.

El abanderado del PAN, PRD y MC planteó que es necesaria una fiscalía autónoma y en caso de delitos relacionados con administraciones anteriores, que se forme una comisión de la verdad que tenga acompañamiento internacional y que investigue todos los casos de corrupción del sexenio, sin distingos, tope dónde tope, incluido al presidente de la República.

Eso los tiene profundamente enojados, los tiene muy enojados y ésa es la razón por la que me están atacando, reiteró.

Dijo que en lo que resta de la contienda sus contrincantes “le pueden inventar más cosas” para tratar de perjudicar su trabajo de proselitismo.

“A mí me honra ser objeto de los ataques del PRI. Por algo me tienen miedo y por algo no quieren que yo llegue”.

También manifestó que en México claramente el reto es el fortalecimiento institucional, pero en este sexenio hemos vivido una “regresión autoritaria por el uso faccioso” de la PGR, el SAT, la Unidad de Inteligencia Financiera de la PGR, al servicio, no del Estado mexicano, sino al servicio de un gobierno y su partido que buscan dañar a sus opositores.

Asimismo, dijo que si gana la elección, estará abierto a dialogar con otras fuerzas, pero dentro del marco legal.