El senador Mario Delgado renunció al PRD luego de 10 años de militancia y anunció su ingreso al Movimiento Regeneración Nacional (Morena) que lidera el ex candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador.

Delgado Carrillo se suma a los senadores Adán Augusto López y Rabindranath Salazar, quienes el año pasado renunciaron al sol azteca para unirse a las filas de Morena.

Pese a dejar la militancia perredista, los tres legisladores seguirán en el grupo parlamentario del PRD en el Senado, pues en sus planes no está el convertirse en candidatos independientes en esta Legislatura.

Delgado, a diferencia de sus otros dos compañeros, no sale del PRD por seguir a López Obrador sino por la crisis del partido, sobretodo a raíz del caso Iguala. Y otro que analiza si sale o no del sol azteca por las decisiones del instituto político en este caso es Alejandro Encinas.

En conferencia de prensa, Delgado Carrillo expresó que últimamente no se ha identificado ni coincidido con la línea del PRD, por lo que envió una carta al dirigente nacional del partido, Carlos Navarrete, en la que fundamenta su separación del instituto político.

Es urgente para la izquierda construir una propuesta diferente que logre la credibilidad y el apoyo de la mayoría del pueblo para lograr un cambio en el país. (...) Desafortunadamente, el camino que el PRD ha elegido no parece conducirme a este objetivo en el corto plazo y el país ya no aguanta más , precisó en la carta.

Y agregó: El regreso del PRI al poder ha sumido a nuestro país en una grave crisis de derechos humanos, de inseguridad, y estamos al borde del derrumbe económico. La violencia, impunidad, corrupción y la creciente desigualdad han provocado una falta de credibilidad en la mayoría de las instituciones. (...) El PRD no escapa a esta situación por las decisiones tomadas en el último par de años .

El ex secretario de Finanzas y de Educación del Distrito Federal explicó que su actividad legislativa en el Senado continuará con normalidad y advirtió que seguirá con el tema de la reforma política del DF, pues es un dictamen que ya se debe discutir y votar en el pleno del Senado.

tania.rosas@eleconomista.mx