A unas horas de conocerse la convocatoria para la elección del próximo presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Acción Nacional (PAN), los militantes que han manifestado su intención de buscar esa posición tejen alianzas con el fin de evitar una confrontación que afecte la delicada salud de esa organización política.

Hasta el fin de semana pasado, el excoordinador de la fracción panista en la Cámara de Diputados, Marko Cortés Mendoza, y el exsenador Héctor Larios Córdova, quienes manifestaron desde hace varios días su intención de presidir al partido, buscaban trabar una alianza con el fin de lograr una planilla de unidad en la cual apareciera el michoacano Cortés Mendoza como aspirante a la presidencia y el sonorense Larios Córdova como secretario general.

Esa posibilidad tendría el apoyo del exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, esposo de la gobernadora electa de ese lugar, Martha Erika Alonso Hidalgo, que en la fórmula anunciada con Larios iría como secretario general. De lograrse la planilla de unidad, se perfilaba que Moreno Valle sería nombrado como coordinador de la bancada panista en el Senado de la República.

Hasta la semana pasada, todavía no se conocía un consenso con los demás prominentes panistas que habían hecho saber también su intención de presidir al partido como el bajacaliforniano Ernesto Ruffo Appel, Manuel Gómez Morín Martínez del Río, nieto del fundador del PAN, Manuel Gómez Morín, así como el michoacano José Luis Espinosa Piña, impulsado por Consejo de Plumas Azules del PAN.

 

Acusaciones marcan proceso panista

La lucha interna por el partido inició luego de que se conocieron los resultados del pasado 1 de julio en los que si bien el partido obtuvo el triunfo en tres gubernaturas (Puebla, Guanajuato y Yucatán), perdió posiciones en Cámara de Diputados, Senado de la República y alcanzó una de las votaciones más bajas para la Presidencia de la República, al ganar sólo un estado y colocarse en el tercer sitio en 12 entidades más.

Confrontaciones, señalamientos, acusaciones y reproches fueron parte de los intercambios entre panistas.

Seis de los 12 exgobernadores pidieron la renovación de la dirigencia y se opusieron a que Ricardo Anaya, excandidato presidencial, regresara a encabezar el CEN del PAN, aunque los estatutos lo permitían. Algunos, como Héctor Larios, calificaron de desastrosos los resultados del blanquiazul, pues dijeron que lo hicieron retroceder como partido 30 años, otros como el entonces senador panista Ernesto Cordero acusaron a Ricardo Anaya de ser el responsable de la debacle.

Ricardo Anaya se mantuvo fuera de la vida pública por lo menos un mes después de las elecciones. El 6 de agosto, se difundió una imagen en la que se le veía con el entonces presidente Damián Zepeda y días después acudió al Consejo Nacional del PAN donde se analizaron los resultados obtenidos el pasado 1 de julio.

“Vamos a reflexionar para reconocer errores y, por supuesto, aprender de ellos”, expuso el excandidato presidencial al ingresar a las instalaciones de Acción Nacional.

Aún sin iniciar el proceso de renovación de manera oficial, al menos 10 panistas levantaron la mano o fueron impulsados por sus correligionarios para ir por la presidencia, entre ellos exgobernadores como Ernesto Ruffo, Rafael Moreno Valle y Juan Carlos Romero Hicks, legisladores y exlegisladores como Jorge Luis Preciado y Marko Cortés.

 

Surgen respaldos

Respaldado por varios de los gobernadores panistas en funciones, Héctor Larios y Rafael Moreno Valle anunciaron que buscarían participar en la contienda interna para encabezar la dirigencia y secretaría general, a fin de evitar que el grupo de Ricardo Anaya se mantenga al frente del PAN.

El exgobernador de Puebla criticó la manera en que Anaya usó el partido para construir un proyecto personal a costa del partido.

Entre los gobernadores que respaldaban a esa planilla, destacan Antonio Gali de Puebla, Francisco García Cabeza de Vaca de Tamaulipas, José Rosas Aispuro por Durango, Carlos Mendoza Davis por Baja California Sur y Martín Orozco por Aguascalientes.

Identificado con el grupo de Ricardo Anaya, Marko Cortés también levantó la mano por la dirigencia. Aunque el exdiputado federal fue designado como líder de la fracción panista en la pasada legislatura, aseveró que él no representa la continuidad.

El Consejo de Plumas Azules del PAN informó que impulsaría a José Luis Espinosa como su candidato a dirigir el CEN, al considerar que el partido requiere en el timón a un líder de cepa como el michoacano.

La semana pasada, se sumó otro panista más a la competencia. Se trata del nieto de uno de los fundadores del PAN, Manuel Gómez Morín Martínez del Río. Aunque manifestó que no tiene el apoyo de los gobernadores, sí el de varios como Francisco Barrio (Chihuahua), Fernando Canales (Nuevo León), Patricio Patrón (Yucatán), José Guadalupe Osuna (Baja California), Alejandro González Alcocer (Baja California), así como del exdirigente nacional del PAN Gustavo Madero.

El miércoles pasado, Héctor Larios Córdova informó vía su cuenta de Twitter que liderazgos nacionales han solicitado que buscarán una planilla de unidad, por lo que estaba en pláticas. Esa planilla de unidad estaría encabezada por Marko Cortés y Larios, el primero a la dirigencia y el segundo a la secretaría.

Trascendió que Moreno Valle, quien inicialmente formaba parte de la planilla de Larios, obtendría la coordinación de los senadores del PAN, remplazando a Damián Zepeda, quien se autodesignó como líder de la bancada, aunque él aseguró que ésa fue una decisión del presidente en funciones Marcelo Torres, pues la designación de los coordinadores es una facultad de la dirigencia nacional.

Gómez Morín Martínez del Río aseguró que la propuesta de construir una planilla de unidad entre Larios y Cortés responde a que le tienen miedo a su candidatura.

 

Elección en noviembre

De acuerdo con los estatutos de Acción Nacional, luego de una elección, la dirigencia nacional deberá renovarse en un plazo no mayor a seis meses.

Uno de los primeros pasos para el proceso de renovación fue aprobar la creación de la Comisión Organizadora Electoral, la cual está encargada del proceso de renovación de la dirigencia. La Conecen está presidida por la expresidenta nacional panista Cecilia Romero e integrada por Kenia López Rabadán, Gerardo Priego Tapia, Claudia Cano Rodríguez, Héctor Jiménez Marquez, Javier Gándara Magaña y Alejandra Gutiérrez Campos.

Para aspirar a ser candidato a la dirigencia del PAN, uno de los requisitos que deberán cumplir los interesados es reunir al menos 10% de las firmas del padrón de ese partido, es decir, alrededor de 28,000.

De acuerdo con la convocatoria oficial, emitida ayer lunes, será el domingo 11 de noviembre cuando se realice la elección del próximo presidente del PAN, el cual sustituirá en el cargo a Marcelo Torres, quien asumió las funciones de dirigente tras la renuncia de Damián Zepeda. En la elección, podrán participar todos los miembros activos del partido emitiendo su sufragio en los centros de votación que serán instalados en todo el país.

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