Santa Clarita Diet es el nombre de la nueva serie de humor negro de Netflix, estelarizada por Drew Barrymore y Timothy Olyphant, en donde la vida de una familia de los suburbios se ve en serios aprietos cuando la madre se convierte en un zombi.

El programa de TV consta de 10 capítulos de media hora y si bien mantiene un tono ligero durante todos los episodios, por debajo del agua, parte de una crítica a la vida de los suburbios en Estados Unidos. Todo producto cultural de zombis debe tener algo de crítica social y Santa Clarita Diet tiene la dosis justa, de manera que no se convierte en algo pretencioso.

La serie de TV gira en torno a Sheila (Barrymore) y a Joel Hammond (Olyphant), una pareja aburrida que se dedica al negocio de Bienes Raíces, viven en una hermosa casa en los suburbios con una bella hija adolescente Abby (Liv Hewson). Por cierto, Santa Clarita es la comunidad donde viven.

Sheila y Joel están tan absortos en su trabajo y estilo de vida que la rutina los ha vuelto aburridos o una especie de zombis que hacen todo de manera automática. Sin embargo, un buen día, mientras la pareja está mostrando una casa, Sheila comienza a vomitar hasta morir, literalmente. La cuestión es que el regreso de Sheila es tan rápido que nadie sabe el porqué.

Joel y Abby buscan los latidos de Sheila pero no encuentran nada. Por mientras, Sheila descubre que si se corta la mano, la sangre es como una especie de mole, al tiempo que se la pasa comiendo carne cruda. Pero hay otros beneficios, resulta que su apetito sexual ha despertado y también sus ganas de ir de fiesta. Posteriormente, el hijo nerd y creepy de la vecina llamado Eric (Skyler Gisondo), corrobora la situación: Sheila es un zombi.

Cuando Abby y Joel creen que las cosas no podrían estar peor, a Sheila se le ocurre comerse a un vecino, también compañero de trabajo, que buscaba acostarse con ella. A partir de este momento, los Hammond buscarán la forma de lidiar con esta nueva situación para continuar con su vida normal y con su relación de pareja.

Paradójicamente, es un muerto viviente el que les recuerda cómo deberían vivir, desgraciadamente Sheila va perdiendo control de sus impulsos poco a poco, lo cual complica la situación, pero Joel confía en que la ciencia o algún antiguo libro esotérico puedan contener una respuesta que los lleve a la cura.

Santa Clarita Diet es sobre una familia aburrida de los suburbios que necesita revalorar su vida, pero también habla sobre las relaciones de pareja y cómo se van deteriorando, sobre adolescencia (vemos también los problemas de Abby) y de cómo encontrar su propia voz, y al mismo tiempo es una serie un poco escatológica, ingeniosa y un poco boba donde una pareja torpe intenta llevar un estilo de vida que no puede justificarse porque estamos hablando de una zombi que requiere de carne humana para seguir adelante, y evidentemente cada movimiento absurdo que hacen genera un problema que deberán arreglar.

Si hay algo que reclamar a Santa Clarita Diet es que tiene muchas escenas gore que para algunos podrían resultar desagradables, y a veces pueden pasarse de simplones en su humor, pero en un balance general la serie es bastante buena, de lo más interesante en cuanto a producciones originales de Netflix se refiere.

@faustoponce