Como parte de su plan de austeridad 2017, la Cámara de Diputados prometió que los 500 legisladores no recibirán este año bonos secretos, y todos los recursos inherentes a su trabajo legislativo que reciban, deberán ser comprobados fiscalmente, entre ellos, varios bonos que reciben para gastos de alimentación y actividades legislativas.

La dieta mensual de un diputado federal es de 73,817.10 pesos, de los cuales se les descuentan 12,645 pesos para su Fondo de Ahorro. Ese recurso ya está sujeto de las retenciones de impuestos correspondientes, por lo que los legisladores no tienen que realizar comprobación fiscal.

Lo que sí deberán comprobar los diputados son recursos adicionales que mensualmente reciben. Por ejemplo, cada legislador recibe mensualmente 5,786 pesos por concepto de asistencia legislativa; 762 pesos por concepto de atención ciudadana; un vale de 170 pesos por cada día de sesión ordinaria o extraordinaria a la que asistan, y el cual pueden canjear únicamente en los restaurantes ubicados al interior de la Cámara de Diputados.

Otro recurso que deberá comprobar enteramente cada legislador, con residencia mayor a 300 kilómetros del Palacio Legislativo de San Lázaro, es el apoyo que reciben para transportación vía terrestre o área.

De acuerdo con un informe de la propia Cámara de Diputados, los legisladores también reciben un bono de 58,297 pesos para presentar su informe de actividades legislativas cada año.

Asimismo, cada uno de los 500 legisladores reciben y este año deberán comprobar su gasto 29,152 pesos para apoyo al personal de gestión en sus distritos.

En el mes de diciembre, los diputados reciben una gratificación de fin de año equivalente a una dieta mensual bruta, más 38,363 pesos por concepto de aguinaldo y atención ciudadana .

Por acuerdo de los coordinadores parlamentarios de todos los partidos en la Junta de Coordinación Política, acordaron que ningún legislador recibirá bonos extras en el mes de diciembre de este año.

Uno de los seis acuerdos del 16 de enero pasado de la Junta establece que los recursos complementarios que reciben los Diputados más allá de su dieta para el cumplimiento de sus funciones legislativas, deberán ser plenamente comprobados con recibos fiscales, y cuando no sean así deberán ser reintegrados .

Cada uno de los ingresos de los diputados federales fue revelado por la Dirección General de Finanzas de la Cámara de Diputados mediante el oficio DGF/LCIII/960/2016.

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