Cinco entidades aumentaron la tasa del Impuesto Sobre Nómina (ISN) a 3% durante el 2013, en un esfuerzo de incrementar la generación de recursos propios. Los ajustes entraron en vigor este año.

Se trata de Quintana Roo, Chihuahua, Estado de México, Distrito Federal y Puebla. El primero ajustó el cobro de 2 a 3%, mientras que el resto lo hizo a partir de 2.5 por ciento.

Con excepción de Quintana Roo, estas entidades están entre las 10 primeras con mayores ingresos por dicho impuesto.

De acuerdo con las leyes de ingresos locales del 2013, el DF, que está en el primer lugar, recaudaría 12,751.7 millones de pesos al cierre del año pasado; el Estado de México, en el segundo, captaría 6,610.8 millones; Chihuahua, en el octavo, 1,467 millones, y Puebla, en el noveno, 1,387.3 millones.

Quintana Roo obtendría 623.6 millones, colocándose en el lugar 20 entre las 32 entidades federativas.

IMPORTANCIA DEL ISN

El gravamen representa, en promedio, 28% de los ingresos propios a los estados y 3% de sus ingresos totales.

Durante el 2013, los gobiernos locales previeron obtener en conjunto 48,301.5 millones de pesos por concepto de ISN. Estos cinco estados que empezarán a cobrar en el 2014 mayores impuestos representaron, en el 2013, 47.2% de la bolsa total.

Sin considerar a Puebla, este grupo de gobiernos locales se encuentra entre las 10 entidades más endeudadas en el país.

Antes de los cinco estados indicados, Coahuila, en el 2011, y Nuevo León, en el 2012, también elevaron la tasa del ISN a 2 y 3%, respectivamente. Estos estados están, asimismo, entre los más endeudados.

A nivel nacional, 22 entidades cobran el ISN por debajo de una tasa de 2 por ciento.

DESAPROVECHADO

De acuerdo con el Instituto para el Desarrollo Técnico de las Haciendas Públicas, en general, los estados no han utilizado toda la capacidad recaudatoria del ISN, ya que sólo se está recaudando 20% del potencial de este impuesto, considerando las tasas estatales y el número de trabajadores con que cuentan.

No obstante, aunque relativamente sencillo en su cobro, organismos empresariales, como el Consejo Coordinador Empresarial y la Confederación Patronal de la República Mexicana, consideran a este impuesto como lesivo para la actividad empresarial, toda vez que encarece la contratación de personal y castiga a las empresas con las plantillas de trabajadores más gruesas, además de que no se les toma en cuenta para ejercer los recursos obtenidos.

erick.ramirez@eleconomista.mx