La regulación en Internet fue una preocupación durante el proceso de la reforma electoral del 2007. Sin embargo, no emitieron normas, dejando la red como un espacio de vacío legal.

El senador del PRD Francisco Javier Castellón propuso el 5 de diciembre del 2007, cuando se aprobó el nuevo Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), que se regularan instrumentos como los call centers y la utilización de Internet.

Una de las enseñanzas del proceso electoral del 2006 fue que se utilizaron instrumentos de propaganda para hacer proselitismo en favor de un candidato y para hacer propaganda negativa en contra de otro , argumentó aquel día el legislador federal.

Su propuesta específica fue que el Consejo General del IFE tuviera la facultad de emitir lineamientos para regular la contratación y el uso de servicios de llamadas y mensajes telefónicos, así como para la contratación y difusión de propaganda electoral en sitios y páginas de Internet. La propuesta fue rechazada por mayoría de votos.

En el 2009 el IFE se enfrentó al primer caso de guerra sucia en Internet. La difusión de un video que denostaba al entonces Gobernador de Veracruz, Fidel Herrera. La decisión del IFE fue ordenar el retiro del video, como medida cautelar, de las redes sociales. Sin embargo, otros usuarios subieron copias del video.

Pero en la ley electoral no hay un capítulo que regule el uso de Internet con fines electorales.

Consultado sobre estos vacíos, el director de Proyecto Internet-Cátedra de Comunicación Digital Estratégica del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México, Octavio Islas, puntualizó que por desconocimiento cibercultural de los legisladores en materia de telemarketing, redes sociales y uso de la red existen estas lagunas.

Explicó cómo en Estados Unidos el empleo de redes sociales es propositivo e incluso es un mecanismo de recaudación de fondos. En México, dice el experto, ha sido espacio para descalabros de algunos políticos, de quienes se han magnificado sus errores.

Y se suma el absurdo manejo de los políticos que contratan empresas para incrementar el número de seguidores en las redes sociales. Es la política del agandalle en redes sociales. Por supuesto representan un espacio idóneo para realizar acciones de proselitismo sin riesgo .

Detalló que si no son los aspirantes, sus equipos aprovechan los vacíos legales en redes sociales.

Reconoció que también es un espacio para la guerra sucia.

Javier Castellón manifestó: Buena parte de los usuarios de redes sociales son una opinión pública (...) más madura y como Roy Campos ha demostrado en alguna encuesta hay una amplia zona de desencanto, quizá el público-meta más interesante son los poco más de 5 millones de usuarios de Internet (...) que están en el rango de los 18 a 24 años y que podrían votar por primera vez .

PIDEN CAMBIOS

NO SON MONJES

Académicos de la Universidad Iberoamericana y el exconsejero electoral Eduardo Huchim aseguraron que la legislación electoral vigente debe modificarse para ir acorde con la realidad.

Huchim consideró que la norma -en esta intercampaña- establece un periodo de monjes cartujos a los candidatos, quienes han hecho el voto del silencio, pero no son monjes. Los obliga la legislación .

El investigador del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana, Miguel Eraña, advirtió que en esta etapa podrían surgir conflictos y controversias, debido a las limitaciones de los abanderados. Loretta Ortiz mencionó que las intercampañas no benefician a los votantes porque no conocerán las propuestas de los candidatos si no acuden a conferencias. Aseguraron que el IFE plantea normas imposibles de cumpir.

La legislación se debe corregir, pero los senadores y diputados harían bien en ocuparse , dijo Eduardo Huchim.

Reconoció que la legislación vigente tiene virtudes, pero falla en la claridad sobre las intercampañas. Hay partidos que han anticipado las fechas y hay campañas desde hace meses .