Por primera vez, el gobierno de México establece pública e internacionalmente la necesidad de revisar la estrategia mundial mantenida hasta el momento respecto a la prohibición de las drogas, con el objetivo de detener los flujos de dinero que llegan a los cárteles a través del mercado ilícito de narcóticos.

En esta postura se unieron ayer tres países de América Latina. Los gobiernos de México, Colombia y Guatemala, a través de una declaración conjunta en seguimiento a las declaraciones que expresaron los mandatarios en el Debate General de la 67 Asamblea General de la ONU, advirtieron que mientras el flujo de recursos de los consumidores y de armas hacia las células delictivas no se detenga, continuarán amenazadas las sociedades y los gobiernos por los criminales.

Ante ello los tres países, a través de sus representantes ante las Naciones Unidas, expresaron: En consecuencia, resulta inaplazable revisar el enfoque mantenido hasta ahora por la comunidad internacional en materia de drogas, con el fin de detener los flujos de dinero proveniente del mercado ilícito de drogas .

Revisión que, de acuerdo con los diplomáticos, deberá realizarse con todo rigor y responsabilidad, sobre bases científicas, con el fin de establecer políticas públicas eficaces en este ámbito .

Cabe destacar que tanto el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, como el de Colombia, Juan Manuel Santos, han propuesto debatir la política antidrogas y no descartan la regularización de los estupefacientes en materia de producción, tráfico y consumo.

En esta declaración, suscrita por el embajador colombiano Néstor Osorio, el embajador guatemalteco Gert Rosenthal y el mexicano Luis Alfonso de Alba; representantes permanentes de sus respectivos países ante las Naciones Unidas expusieron que la delincuencia organizada trasnacional y la violencia generada debido a sus actividades ilícitas representa una amenaza al desarrollo, seguridad y convivencia democrática en todos los países.

Problema que, de acuerdo con los gobiernos firmantes, debe atenderse a través de la ONU con carácter de urgente. Esta declaración es dirigida al secretario general de este organismo internacional, Ban Ki-moon.

A decir de estos gobiernos, la ONU debe ejercer el liderazgo que le corresponde en este esfuerzo y conducir una profunda reflexión que analice todas las opciones disponibles, incluyendo medidas regulatorias o de mercado, con el fin de establecer un nuevo paradigma que impida el flujo de recursos hacia el crimen organizado .

Colombia, Guatemala y México reconocieron que a pesar de los esfuerzos llevados a cabo por la comunidad internacional desde hace décadas para combatir al narcotráfico, el consumo de estupefacientes continúa en incremento a nivel global.

Destacaron que el consumo de drogas ilícitas es un poderoso incentivo para las actividades de organizaciones criminales en todas las regiones del mundo, lo que genera cuantiosos ingresos para las organizaciones criminales en todo el mundo.

Debido a los grandes recursos financieros que reciben estas organizaciones, la delincuencia organizada trasnacional es capaz de penetrar y corromper las instituciones de los estados.

Por ello, los estados deben intensificar sus esfuerzos para seguir fortaleciendo las instituciones y las políticas de cada país en la prevención y sanción del delito; sus programas sociales en educación, salud, esparcimiento y empleo, así como la prevención y tratamiento de adicciones para preservar el tejido social.

Los gobiernos de Colombia, Guatemala y México invitaron a los estados miembros las Naciones Unidas a emprender a la brevedad un proceso de consultas que permitan hacer un balance de los alcances y las limitaciones de la política vigente. Cabe recordar que en la 67 Asamblea General de la ONU, el presidente Felipe Calderón pidió revisar las leyes prohibicionistas sobre el consumo de drogas.

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