Comillas, España.- El presidente mexicano, Felipe Calderón, y de la UE, Herman Van Rompuy, iniciaron el domingo en Comillas (norte de España) una cumbre llamada a adoptar un plan de acción que permitirá reforzar los lazos bilaterales, en el décimo aniversario de su TLC.

Calderón fue recibido en el imponente edificio de la antigua universidad de Comillas por Van Rompuy, el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero --en calidad de presidente de turno de los 27-- y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.

El dirigente mexicano se hizo no obstante esperar más de media hora, debido a un retraso generalizado en su agenda por la desaparición el sábado del ex candidato presidencial Diego Fernández de Cevallos, lo que atrasó su salida de México, indicaron a la AFP fuentes diplomáticas.

La Unión Europea (UE) y México, socios estratégicos desde 2008, lanzarán un plan de acción conjunto que abarcará todos los asuntos de interés mutuo, desde la migración y los derechos humanos hasta temas globales como el cambio climático.

Desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC), hace diez años, los intercambios se han duplicado entre la UE y México, pasando de 18.343 millones de dólares en 1999 a 38.736 millones de dólares en 2009, según datos del gobierno mexicano.

Por la mañana, Calderón se entrevistó con Zapatero en la cercana localidad de Santillana del Mar, antes de presidir ambos una permuta simbólica de banderas confiscadas durante la guerra de independencia de México, hace dos siglos.

El mandatario mexicano recibió además el Premio Nueva Economía Fórum 2009 por su labor a la hora de aportar estabilidad a América Latina, estrechar lazos con Europa y apoyar a España en su lucha contra la organización separatista armada vasca ETA, según sus organizadores.

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