En los cuatro primeros años de la administración de Enrique Peña Nieto el número de extranjeros expulsados de territorio mexicano se ha incrementado, en comparación con el mismo periodo de su antecesor, Felipe Calderón Hinojosa.

Y es que de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Migración y la Secretaría de Gobernación, en la gestión del panista fueron deportados 330,841 personas, mientras que al mes de octubre del 2016 en la administración del priista se tiene un registro de 493,546 deportaciones.

Lo anterior representa un incremento de 49.17% de expulsiones de extranjeros de México, es decir, 162,705 casos más que los registrados del 2007 al 2010.

Es en julio del 2014 cuando la política migratoria en México se endurece con el lanzamiento del Programa Frontera Sur, luego de la crisis humanitaria desatada en Estados Unidos ante el incremento de menores migrantes no acompañados.

Enfocado al desplazamiento de centroamericanos con rumbo a Estados Unidos y oficialmente para proteger sus derechos humanos, activistas acusan que, desde su aplicación, se han incrementado las vulnerabilidades de los migrantes.

Los resultados de su aplicación se reflejan en las cifras: en el 2013 fueron devueltos 80,902 extranjeros, mientras que en el 2014 el número se eleva a 107,811, lo que representa un incremento de 33.26% de deportaciones tan sólo de un año a otro.

Del total de las devoluciones en el 2014, 105,303 casos fueron de personas originarias de países de Centroamérica.

Para el 2015 la cifra aumenta 68.03% por ciento al registrarse 181,163 casos de extranjeros devueltos, de los cuales 176,726 expulsiones correspondieron a personas con nacionalidad de países de Centroamérica.

Mientras que a octubre del 2016 se contabilizan 123,670 extranjeros devueltos, manteniéndose la tendencia de las nacionalidades de quienes están en esta circunstancia.

En contraste, durante los primeros cuatro años de la administración de Felipe Calderón el número de expulsiones de extranjeros de territorio nacional tendió a disminuir paulatinamente año con año, con excepción del cuarto donde tuvo un ligero repunte.

Es el 2007 donde más expulsiones se registraron con 113,206 casos, para decrecer en el siguiente con un reporte de 87,386 extranjeros devueltos, en ambos casos siendo permanente la tendencia del mayor número de centroamericanos.

Así mismo en el 2009 las dependencias federales dieron cuenta de 64,447 extranjeros devueltos, aumentando apenas en el 2010 en 1,355 casos con un total de 65,802 extranjeros deportados.