Los integrantes de la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad ya se trazaron un nuevo objetivo: una vez que concluya el recorrido por las ocho ciudades más violentas del país, Javier Sicilia y Emilio Álvarez Icaza emplazarán al presidente Felipe Calderón, gobernadores, senadores, diputados y al Poder Judicial para que comprometan -sin pretextos- acciones específicas para terminar con los enfrentamientos, ejecuciones, corrupción y muerte por la lucha anticrimen.

El contingente de cerca de 500 personas ya recorrió Cuernavaca, Morelia, San Luis Potosí, Zacatecas y Durango. En las principales plazas de esas ciudades personas que han sufrido violencia por parte de la delincuencia comparten sus experiencias y claman justicia.

Entrevistado por El Economista durante un receso del recorrido, Emilio Álvarez Icaza afirmó que las demandas del movimiento no tratan de incidir únicamente en el presidente Felipe Calderón, sino en los tres Poderes de la Unión y los tres órdenes de gobierno. Es un reclamo, aseguró, para que el Estado mexicano asuma sin pretextos compromisos firmes para terminar con la violencia.

Adelantó que el movimiento ciudadano convocará a los actores políticos en Cuernavaca, Morelos, después del 12 de junio y descartó que la caravana por la paz se convierta en un mediador entre el crimen organizado y el gobierno federal. Tenemos que llegar a Ciudad Juárez y ahí culminar con este encuentro ciudadano, firmar el pacto y posteriormente, estimo que así será, vayamos al diálogo, no sólo con el Presidente, no todo le toca a él. Hay cosas que tiene que ver con el Legislativo, con el Judicial, que tiene que ver con los gobernadores, hay entidades que, por cierto, no han certificado ni 10% de sus policías .

Viene el proceso de sucesión presidencial, ¿habrá tiempo para que puedan cumplir?, se le preguntó. Yo diría que no podemos esperar a que llegue otro gobierno. A este gobierno le falta todavía una parte importante de su responsabilidad, que es terminar hasta diciembre del 2012 aseveró.

En otro tema, la irrupción de la Policía Federal en un centro de derechos humanos en Ciudad Juárez, Chihuahua, fue interpretado por la caravana por la paz como un acto de intimidación por parte del gobierno federal. Sicilia condenó que el domingo elementos de la Policía Federal (PF) irrumpieran en las instalaciones del Centro de Derechos Humanos Paso del Norte, organismo social que participa en la recepción en Chihuahua de la caravana.

Javier Sicilia y su movimiento aprovecharon para pedir a Calderón Hinojosa una explicación de lo sucedido en Juárez. Calificó de doble moral la actuación de la PF al brindar seguridad a la caravana y, por otro lado, generar miedo con actos como los de Juárez.

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