Se estima, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que en México circulan alrededor de 15 millones de armas, de las cuales 85% ingresaron de manera ilícita y con ellas se cometen 67.4% de los homicidios dolosos en el país, se expuso en un número especial la Revista Mexicana de Política Exterior, dependiente de la Cancillería.

En 2019, se indicó, sólo fueron aseguradas cerca de 9,279 armas de fuego entre la frontera Estados Unidos y México, zona por donde se estima que ingresa el 70% de las armas ilícitas al país.

Aunque no se sabe el volumen real de las armas en manos criminales, en 2018, se identificó que en promedio al año entran de 213,000 a 230,000 armas de fuego ilegalmente a México, algunas de las cuales llegan hasta el sur del país

La publicación de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) dijo que se estima que en la última década llegaron a México, ilícitamente, 2.5 millones de armas de las cuales se han recobrado 332,689 en el combate a la delincuencia y mediante campañas de intercambio de armas por despensas.

En el mismo periodo, “se han incrementado 122% los aseguramientos de armas de asalto —principalmente semiautomáticas, de gran capacidad letal— y en 9% los de armas pequeñas y ligeras (...) cuya venta ilegal creció 35% en 2019”, se enfatizó.

En el análisis sobre la problemática, se expuso además que en diciembre de 2019, se destruyeron casi 20,000 armas en 28 estados de la República.

“Un gran reto será frenar la capacidad de reabastecerse de la delincuencia —que sólo requiere de 15 días en promedio—, así como restablecer controles no sólo en la frontera, sino al interior del país, que fueron eliminados en 2013”, señala Fabián Medina, jefe de la oficina del secretario de Relaciones Exteriores, en uno de los artículos.

Los aseguramientos

La Secretaría de la Defensa Nacional  (Sedena) reveló que del total de los aseguramientos de los últimos 10 años, 48% correspondió a armas largas como “fusiles, carabinas, rifles y escopetas, de las cuales casi 132,500 habían ingresado a México principalmente por Tamaulipas en contenedores, y 28% a armas cortas —pistolas y revólveres— con 90,500 decomisos llevados a cabo, en su mayoría, en su cruce por California.

“En 2019, se aseguraron 27,337 cargadores de alta capacidad y más de un millón de municiones”, se indicó.

Además, según la Cancillería, la prevención de delitos con armas de fuego ha tenido altos costos financieros para México: “de 1.3% del PIB en 2012 aumentó a 1.5% en 2018, equivalente a más de 286,000 millones de pesos, recursos del presupuesto que podrían destinarse a otros rubros a favor del desarrollo”.

Se refirió que el “flujo hormiga de armas o sus piezas y municiones, oculto en el cruce diario de más de 25,000 personas entre México y EU, se realiza principalmente por mexicanos que viven en la frontera (50%) y, en menor grado, estadunidenses y centroamericanos, quienes reciben de organizaciones criminales desde 100 dólares por un paquete de 50 balas, hasta 2,000 dólares por un rifle automático.

“Entre noviembre de 2019 y enero de 2020, las principales detenciones ocurrieron en Nuevo Laredo, Nogales y Caborca”, se afirmó en la publicación.

En el artículo se expuso también que en el 2019, las cifras por entidad indican que Tamaulipas, con 26%, tuvo el mayor número de aseguramientos de armas del país, un aumento en cotejo con el 17% del 2016, “lo que se reflejó en 41, 044 homicidios de 2006 a la fecha. Junto con Baja California, esta entidad es el estado por donde ingresa el mayor número de armas largas.

“Ya desde 2016, Tamaulipas ocupa el primer lugar nacional con 481 armas por cada 100,000 habitantes, así como el de mayor número de detenidos por tráfico de armas (4,018) y Guerrero (2,436), según datos oficiales de 2019”.

Las consecuencias

Ejemplo de las consecuencia de la proliferación de armas en el país fue Sonora con el ataque armado a la familia LeBaron, que causó la muerte de mujeres y niños en noviembre de 2019 y en donde se encontraron rastros de la utilización de rifles AR-15 que “coincide con el número creciente de armas incautadas”, precisó la publicación.

Otra entidad que refleja el problema es Michoacán que entre el 2006 y el 2018 fue el tercer estado con más homicidios por armas con 33,140 casos, seguido por Sinaloa, 22, 879; Guerrero, 12,759, y Chihuahua, 10,948. Éste último fue el segundo estado con más detenidos por tráfico de armas en el periodo con 3,150.

El flujo ilícito de armas, afirmó el autor del análisis, se concentra en 10 municipios que registran más de 1,000 homicidios dolosos en promedio: Tijuana, Acapulco, Culiacán, Benito Juárez, Iztapalapa, Cajeme, Ecatepec, Tlajomulco, Zapopan y Ensenada.

Estudios binacionales -se refirió- indican que “41% de las armas involucradas en crímenes en México proviene de Texas, seguido por California (19%), Arizona (15%) y el resto de los estados de Estados Unidos (25 por ciento).

“Las armas cruzan la frontera en vehículos (46%), con una minoría de ingresos peatonales (4%) y sólo 1% por aire”, se concluyó.

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