Organizaciones civiles han insistido que la reducción de la velocidad en las calles es fundamental para salvar vidas, por lo que han recomendado mejorar el contrato de fotomultas en cuanto a transparencia, derecho de audiencia y descuentos a los infractores, para no cancelar el sistema.

El director del Poder del Consumidor y experto en movilidad urbana, Víctor Alvarado, planteó que las fotomultas deben ser observadas como un mecanismo de cultura vial y si bien causó en la sociedad un “malestar social”, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) destacó que el sistema de fotoinfracción es una opción viable para la reducción de los accidentes de tránsito.

“En la Ciudad de México sucedió que al tocar ese tema la población lo relaciona con un sistema de recaudo y de negocio; es real, pero si se aterriza en un contexto de expertos, se cataloga como un sistema que salva vidas”, defendió.

Cancelación en diciembre

En los primeros días del nuevo Gobierno de la CDMX, a cargo de Claudia Sheinbaum, se modificarían los lineamientos al Reglamento de Tránsito con el objetivo de fortalecer los mecanismos que fomenten la educación vial y el respeto al peatón y al ciclista, además para cancelar el programa de las fotomultas, revisar verificentros y el programa de verificación vehicular

El actual reglamento —publicado en el 2015, en la gestión de Miguel Ángel Mancera— incluyó reducciones a la velocidad máxima en vías primarias, creación de zonas de tránsito lento, las jerarquías para peatones y ciclistas, así como sus propias normas, y la puesta en marcha de radares de velocidad para aplicar fotomultas, con el objetivo de crear conciencia vial.

En febrero de este año se suprimió el uso de grúas para remitir al depósito vehicular a los automovilistas, aun y cuando estuvieran estacionados sobre vías peatonales y primarias.

El director del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, por sus siglas en inglés) en México, Bernardo Baranda, consideró que los cambios al Reglamento de Tránsito deben de ir enfocados a la reducción y gestión de la velocidad para proteger a los peatones. “Más que cancelar, deben existir contratos trasparentes”, añadió, y expuso que, en caso de cancelarse, se deben valorar otros mecanismos.

“En muchas ocasiones la tecnología puede ayudar para cambiar comportamientos por medio de sanciones económicas”.

Baranda opinó que la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Secretaría de Movilidad (Semovi) deben tener una coordinación en el tema vehicular, ya que cada una tiene planes que en algunas ocasiones los lleva a deslindarse de responsabilidades.

Actualmente la empresa Inteltrafico SA De CV, y desde el pasado 7 de febrero, es quien da operación y mantenimiento a los aparatos propiedad de la SSP de la Ciudad de México para aplicar fotomultas.

El contrato vence el 31 de diciembre próximo, es decir que la virtual Jefa de Gobierno podría no renovar el contrato de fotomultas.

Cabe mencionar que los ingresos que se prevén para este año en fotomultas son aproximadamente 900 millones de pesos y serán destinados para la reconstrucción después del sismo del 19 de septiembre.

Ambos especialistas solicitaron que Sheinbaum realice una consulta y foros temáticos sobre movilidad, para que se valore o busque otra alternativa sobre las fotomultas.

erp