A pesar de que ambos son mexiquenses y priistas, incluso allegados, el presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, compiten entre ellos debido a la Cruzada Nacional contra el Hambre.

El Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) dio a conocer que el gobierno del Estado de México compite con la Cruzada: crea estructuras paralelas, programas similares y compite por beneficiarios .

A través del Balance de la Cruzada Nacional contra el Hambre 2013-2016 , difundido el viernes, el Consejo especifica que lo mismo sucede con el gobierno de Sonora. Esta competencia provoca la baja en la efectividad de estrategia insignia del presidente para abatir el hambre en el país.

En contraparte, reporta, en Puebla, Oaxaca y Yucatán se crearon sistemas de información o estructuras de planeación que buscan complementar los recursos estatales con los federales para abatir las carencias sociales en armonía con la cruzada.

Mientras que en Baja California Sur y Nayarit, el gobierno estatal no contribuye con la Cruzada pero no obstaculiza su implementación.

El documento precisa que la estrategia antihambre, a tres años de su creación, tiene múltiples retos, pues hay falta de focalización de los programas en las zonas urbanas, claridad sobre el funcionamiento de los comedores comunitarios, coordinación entre funcionarios y apoyo a las personas pobres (55 millones de personas), ya que los esfuerzos se han concentrado en la población con pobreza extrema (siete millones).

Advierte que se trata de una estrategia poco institucionalizada en la implementación, que depende mucho de relaciones personales entre funcionarios, de acuerdos informales, incluso de actores clave. Ante cambios de personal en los tres ámbitos de gobierno, los avances que se han tenido en el marco de la cruzada son vulnerables.

Institucionalizar la cruzada no implica volverla rígida. Una de las grandes virtudes que tiene la estrategia es el diseño flexible que le permite adaptarse a las circunstancias particulares de cada entidad y municipio; esto debe mantenerse. No obstante, es necesario que la permanencia de la estrategia de coordinación para la atención integral de las carencias no dependa exclusivamente de un decreto presidencial. No se trata de crear una legislación que haga de la cruzada una estrategia permanente. El objetivo sería lograr que los procesos sustantivos se mantuvieran , acota el balance del Coneval.

tania.rosas@eleconomista.mx