En medio de un clima de protestas, el XV Congreso Nacional Extraordinario del PRD aprobó que cinco integrantes de igual número de corrientes integraran la nueva dirección colegiada provisional, tras ser avalado el nuevo estatuto del partido que dirigirá a ese instituto político.

En el acto, que se llevó a cabo este fin de semana, el llamado Bloque Alternativo tuvo desacuerdos que provocaron gritos y jaloneos, además de la toma del estrado.

Este bloque, que integra la disidencia de cada una de las corrientes del PRD, se opuso a las reformas estatutarias y anticipó que acudirá ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para impugnar lo aprobado, porque el máximo órgano de decisión del sol azteca no tenía atribuciones para nombrar una nueva dirección.

Además de esto, el diputado federal Héctor Serrano, dirigente de la corriente Vanguardia Progresista, ligada al exjefe de Gobierno y ahora senador, Miguel Ángel Mancera, renunció al partido luego de 15 años de militancia.

Disuelven corrientes

Durante el congreso nacional se aprobó en lo general y en lo particular el dictamen de la mesa de estatutos que modifica el documento, con lo que de 333 artículos ahora se reduce a 142.

Se acordó también disolver al Comité Ejecutivo Nacional y nombrar una dirección nacional extraordinaria, que estará conformada por Ángel Ávila de la corriente Nueva Izquierda, la cual fungía como dirigente nacional luego de la renuncia de Manuel Granados; Karen Quiroga de Vanguardia Progresista, Fernando Belaunzarán de Los Galileos; Adriana Díaz Contreras de la corriente Alternativa Democrática Nacional; y Estefhany Santiago de Foro Nuevo Sol.

Desaparecerán las distintas expresiones políticas y realizarán para el próximo año un segundo congreso los días 2 y 3 de marzo, además de renovar su dirigencia nacional el 28 de abril, en una elección organizada por el Instituto Nacional Electoral.

Los diputados perredistas, por su parte, indicaron que se respetó el clamor de sus militantes, en el sentido de no cambiar el nombre del PRD, ni colores, logotipo y siglas, además de su línea política de izquierda.

En un comunicado, el PRD detalló que, una vez aprobado el nuevo estatuto, con carácter provisional, en el marco de su Congreso Nacional, esta fuerza política inicia su proceso de transformación poniendo por delante la institucionalidad ante cualquier interés personal o de grupo.

La transformación del PRD, destacó, ya comenzó y apuntó que estarán en constante renovación, así como que hay disposición absoluta para renovar la dirigencia en próximos meses.

Agregó que ahora el partido del Sol Azteca será un instituto político que adoptará un sistema de méritos para quienes formen parte de cargos directivos, es decir se elimina el uso patrimonial de los recursos del instituto, así como el nepotismo.

Los cargos directivos serán honoríficos, sin salario por participación en cargos directivos, añadió y precisó que como partido de izquierda están comprometidos con la sociedad para enarbolar sus demandas, impulsar los derechos humanos, entre otras acciones.