La reconstrucción de vivienda e infraestructura educativa en estados como Chiapas, Oaxaca y Puebla, entre otros, afectados tras los sismos del 2017 y el 2018 no ha avanzado como se esperaba debido a razones que van desde la propia organización interna del gobierno federal, incluida la pasada y presente administración, hasta la forma en la que se decidió contratar los servicios de reconstrucción con privados en la actualidad, reconoció el comisionado para la reconstrucción a nivel federal, David Ricardo Cervantes Peredo.

“Lo informábamos en la conferencia que dimos en septiembre (del año pasado), sobre todo en el caso de vivienda, no alcanzaríamos todavía a concluir este año, todavía estimamos que va a haber acciones de reconstrucción de vivienda para el siguiente año (2021)”, dijo el funcionario en entrevista.

En un corte de caja, el también subsecretario de Ordenamiento Territorial y Urbano de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano, mencionó que el avance en reconstrucción en salud a nivel general en la actualidad es de 80%; y en materia de vivienda hay 37,000 acciones de reconstrucción en los estados afectados; “el mayor porcentaje está en proceso y el menor está concluido”.

Mientras que en el caso de infraestructura de educación (escuelas), el avance es de 60%, y de centros culturales es de 52 por ciento. En total, añadió el comisionado, se aplicaron para el 2019, entre lo gastado por el gobierno federal, recursos del Fondo de Desastres Naturales y del programa Escuelas al Cien, unos 14,000 millones de pesos.

Sobre Oaxaca, el estado con mayores afectaciones y también con los menores avances en reconstrucción, Cervantes reconoció que si bien se presupuestaron y entregaron recursos para unas 16,800 acciones en materia de reconstrucción de vivienda en la entidad durante el 2019, sólo hay un avance físico, hasta inicio de este 2020, de 37 por ciento.

“Los apoyos están entregados, son acciones en proceso (...) Ya todos los apoyos se entregaron; entonces, las que no están concluidas están en proceso, ésas son las que necesitamos concluir en los próximos tres meses (hasta marzo próximo)”. Añadió que del total de las acciones, 60% corresponde a reconstrucciones totales de viviendas y 40% son parciales.

¿Se podrá cumplir con los objetivos de reconstrucción, en especial en Oaxaca con tres meses de espacio?

“En las zonas donde falta concluir son zonas en las que ya se ha trabajado, lo difícil fue arrancar toda la logística”.

En términos generales no se ha avanzado como se pretendía en la reconstrucción, ¿cuál es la razón?

“Bueno, el presupuesto que se destinó para el 2019, podemos decir que sí se comprometió y que está ejercido en un porcentaje y concluye su aplicación en los tres primeros meses (de este 2020).

“En términos de la aplicación del presupuesto, se logró cumplir. El avance, efectivamente como lo señalas, no es tan rápido, lo decíamos en la misma conferencia, como quisiéramos; va lento (...) Tiene que ver con varios factores desde lo que fue el proceso, el tiempo de organización interna del propio gobierno, que no estaba hecho para atender una reconstrucción así.

“La coordinación con los gobiernos estatales y municipales, puesto que eso es indispensable y así se trazó desde el principio cuando se dio a conocer el programa porque si no hay esa coordinación, como sucedió en la administración pasada, el programa (de reconstrucción) no funciona.

“Fue un periodo de la primera parte del año, podríamos decir del 2019, que hubo que ocuparlo en todos esos aspectos que eran necesarios del programa”.

Cervantes Peredo añadió que otro factor que ha hecho que la reconstrucción vaya más lenta ha sido la relación con las empresas constructoras.

“Es públicamente conocido cómo se hacía antes, que se otorgaban contratos a las empresas para construir un número importante de viviendas, acostumbrados a tener una ganancia elevada, esa forma no es la que se está usando ahora, ahora se trabaja más con arquitectos, ingenieros en lo individual”.

hector.molina@eleconomista.mx