Es indispensable mantener la autonomía de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para ser un verdadero contrapeso al gobierno y ese es uno de los principales retos que va a enfrentar su próximo presidente, aseveró la directora ejecutiva de Amnistía Internacional México, Tania Reneaum Panszi.

En entrevista, la reconocida activista social recalcó que la CNDH no debe estar para halagar el ejercicio de los poderes del Estado, sino para reclamarles, para observarlos. Es un trabajo como el que realizan las organizaciones de las sociedad civil, pero con el presupuesto y los recursos de ese organismo de Estado, refirió.

En ese sentido dijo que el próximo titular de la Comisión tiene que ser una persona que, en primer lugar, reconozca la grave crisis de derechos humanos por la que atraviesa el país y actuar en consecuencia.

Eso implica tener recomendaciones técnicamente robustas, poner la ciencia al servicio de la justicia; no solamente entender una recomendación como un instrumento jurídico, sino también como una oportunidad para analizar los contextos desde otras disciplinas distintas al derecho.

La especialista comentó que con la designación misma del presidente de la CNDH se da el primer banderazo de salida a su autonomía, pero ésta se construye cotidianamente.

Recalcó que la Constitución contempla a la CNDH como un organismo autónomo y, por tanto se tiene que avanzar en su consolidación en esa condición.

“La autonomía se va construyendo, se va sofisticando, se va ganando en el terreno, pero se tiene que ir ganando todo lo que se hace en el terreno político”, mencionó.

Reneaum Panszi destacó el trabajo del actual presidente de ese organismo, Luis Raúl González Pérez, particularmente su decisión de crear la Dirección General de Seguimiento las recomendaciones, cuyo trabajo puede influir poderosamente en la atención a las víctimas.

En ese sentido la directora dijo que tenemos que dejar de poner el acento en el modelo jurídico de derechos humanos, para dar paso a un modelo mucho más multidisciplinario, que nos haga entender los límites del derecho y que de pie a que otras disciplinas se incorporen como la criminología, la sociología y la medicina forense.

Tenemos que dar pie a modelos multidisciplinarios de investigación de quejas; tenemos que fortalecer la interlocución con los mecanismos de Naciones Unidas, con relatores y con organismos multilaterales como las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos, especialmente la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que México siga abierto al escrutinio internacional y finalmente tenemos que fortalecer los mecanismos que permitan investigar de manera diligente y sin pérdida de evidencia en los casos que se denuncian como tortura.

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