El reportero veracruzano Gumaro Pérez Aguilando fue asesinado en el municipio de Acayucan en el interior de la escuela primaria Rafael M Aguirre Cinta, mientras presenciaba el festival navideño en el que participaba su hijo.

Con este asesinato suman tres durante la administración del panista, Miguel Ángel Yunes Linares, y convierte al año 2017 en el más letal para la prensa durante el actual sexenio, con 12 casos.

Apenas Reporteros sin Fronteras daba a conocer su balance anual de periodistas asesinados, detenidos, secuestrados y desaparecidos en el mundo, situando a México en la segunda posición, detrás de Siria, cuando el homicidio de Pérez Aguilando pone a nuestro país en el mismo lugar que la nación árabe.

La diferencia de ambos casos, es que de acuerdo con la organización internacional, México está considerado como un “país en paz”.

Cerca del medio día sujetos armados abordaron al periodista del portal de noticias La Voz del Sur y delante de padres de familia, estudiantes y maestros le dispararon.

Especializado en información policiaca y con más de 10 años de experiencia en el medio, Pérez era también trabajador del departamento de Comunicación Social del ayuntamiento de Acayucan.

En un breve comunicado, Yunes calificó el hecho como una “artera y cobarde agresión”; aseguró que el secretario de Seguridad Pública brindará protección a la familia del reportero, mientras que la Fiscalía general envió un “grupo especial para investigar el crimen”.

Durante su gestión han sido asesinados Ricardo Monluí (19 de marzo), Candido Ríos (22 de agosto) y ahora Gumaro Pérez, mientras que Armando Arrieta Granados fue herido con arma de fuego (29 de marzo). Sobre estos hechos las investigaciones no han presentado avances y los casos continúan impunes.

Entrevistada por El Economista, Ana Laura Pérez Mendoza, presidenta de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), confirmó que desde el 2015 Pérez Aguilando estaba en el Programa de Cobertura Segura, en el que se les capacita para evitar riesgos en la generación de información, aunque en ese momento no dio a conocer haber recibido amenazas.

De acuerdo con el informe de Reporteros sin Fronteras, en México los periodistas “sufren casi de manera sistemática amenazas, agresiones y pueden ser ejecutados a sangre fría”, principalmente aquellos que abordan temas de crimen organizado o corrupción política.

“La mayoría de estos crímenes permanecen impunes en México. La impunidad se explica por la corrupción generalizada que reina en el país, patente sobre todo a escala local, ámbito en el que los miembros del gobierno a veces están coludidos con los cárteles”, subrayó.

Cifras de Artículo 19 dan cuenta de 39 asesinatos de periodistas durante la presidencia de Enrique Peña Nieto, siendo este 2017 el año que rompe récord en el número de crímenes con 12 casos, un crimen más a los registrados en el 2016.