Familiares de los cinco jóvenes desaparecidos el 11 de enero en el municipio de Tierra Blanca, Veracruz, se reunieron este jueves con funcionarios de la Secretaría de Gobernación, PGR, Policía Federal y del gobierno de Veracruz, para diseñar una estrategia de búsqueda de los desaparecidos.

La reunión se realizó en la oficina del subsecretario de Derechos Humanos de la Segob, Roberto Campa. Acudieron el fiscal de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras, así como el señor Bernardo Benítez Herrera, padre y tío de los cinco jóvenes desaparecidos el pasado 11 de enero en el estado de Veracruz.

El presidente de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, Jaime Rochín, explicó que se ofreció a los familiares el acompañamiento psicológico, legal y económico que requieran como víctimas del delito, el cual aceptaron.

Por su parte, el subsecretario Roberto Campa Cifrián dijo a los padres de los jóvenes que brindarán el apoyo y los recursos necesarios para localizar a las víctimas.

Explicó que se pondrá en marcha de manera inmediata un plan de búsqueda, investigación y atención a las víctimas. Existe el compromiso absoluto de las autoridades federales y estatales para llegar al objetivo de localizar a los jóvenes, porque ésa es una obligación , afirmó.

En el encuentro, los funcionarios del gobierno ofrecieron que la fiscalía de desaparecidos de la PGR enviara un equipo de búsqueda, además de que se trabajará en conjunto las investigaciones entre la PGR y la fiscalía del estado, quien ya cuenta con siete policías detenidos, a quienes se les acusa de haber entregado a los jóvenes a un grupo delincuencial.

En la reunión se reiteró lo dicho por la fiscalía: ninguno de los seis cuerpos hallados en un barranco del municipio de Emiliano Zapata es de alguno de estos cinco jóvenes.

Mientras tanto, continúan desaparecidos los jóvenes José Benítez de la O, de 24 años de edad; Mario Arturo Orozco Sánchez, de 27; Alfredo González Díaz, de 25; Bernardo Benítez Arróniz, de 25 y Susana Tapia Garibo, de 16.

La última vez que se le vio fue el pasado lunes 11 de enero en una gasolinera de Tierra Blanca, cuando policías municipales revisaban su automóvil, el cual posteriormente fue encontrado en el municipio de Medellín de Bravo. Por este hecho, los siete policías que los detuvieron ya fueron consignados, pues la fiscalía determinó que no levantaron el reporte de detención de los jóvenes.