Amnistía Internacional (AI) consideró que es insuficiente la disculpa ofrecida por el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Salvador Cienfuegos, por los actos de tortura en contra de una mujer en Guerrero en los que participaron dos elementos del Ejército.

Indicó que a pesar de ser un paso importante, por sí sola no es suficiente para evitar y poner fin a los abusos, si no viene junto con acciones de rendición de cuentas que garanticen que las autoridades civiles realicen indagatorias serias sobre las acciones, estrategias y políticas de las Fuerzas Armadas.

De lo contrario, México parecería no estar dispuesto o no ser capaz de llevar a cabo investigaciones y procesamientos contra miembros del Ejército , declaró en un comunicado.

De acuerdo con Perseo Quiroz, director ejecutivo de Amnistía Internacional México, al ser ésta la primera vez que la Sedena pide disculpas por un caso de tortura, podría ser el inicio de una toma de responsabilidad inmediata del Estado mexicano en las violaciones a los derechos humanos.

El activista recordó el caso de Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo, alumnos del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores Monterrey, quienes murieron a manos de personal militar en la puerta del campus en Nuevo León.

Sin embargo, AI condenó que el discurso del gobierno de México se articula alrededor de estos hechos ocurridos en Ajuchitlán del Progreso, Guerrero, como hechos aislados, por lo que consideró que autoridades militares y la administración federal deben reconocer la magnitud y gravedad de las violaciones a los derechos fundamentales cometidas por elementos del Ejército.

En este sentido llamó al gobierno a finalizar el uso de las Fuerzas Armadas para el desempeño de funciones de policía como el realizar detenciones e interrogatorios.