Luego de casi cuatro años de proceso, la Fiscalía General del Estado de Guanajuato detuvo a la exalcaldesa priista de León Bárbara Botello Santibáñez, acusada del delito de peculado durante su gestión. La exlegisladora enfrenta 11 averiguaciones en su contra, por presuntas irregularidades durante su administración, y que por lo menos sumarían 1.5 millones de pesos.

La también exdiputada local y federal del PRI fue detenida en su domicilio ubicado en Club de Golf La Hacienda en León.

En junio del 2018, Botello Santibáñez fue inhabilitada por un periodo de cinco años para ocupar cargos públicos a nivel municipal por presuntamente malversar recursos públicos, ya que se le atribuyó excesos, como contratar masajistas y maquillistas con cargo al ayuntamiento de León.

El 17 de octubre del 2017, la entonces Procuraduría General de Justicia de Guanajuato presentó ante la Cámara de Diputados una solicitud de juicio de desafuero contra la entonces diputada federal priista, a quien le imputó el cargo de peculado durante su gestión como alcaldesa del municipio de León, entre el 2012 y el 2015.

En la entonces 64 Legislatura de la Cámara, diputados federales del PAN por Guanajuato acusaron a Bárbara Botello de firmar contratos con empresas fantasma en su gestión, y hasta de contratar estilistas para su arreglo personal.

“Había corrupción en temas de obra pública, en contratos con empresas fantasma, hay un tema delicado de recursos para seguridad pública que se usaban a través de estas empresas fantasma cuando la seguridad más se deterioró en el municipio. Y hay cosas tan burdas como que los utilizaba hasta para maquillistas y peinadoras”, dijo la panista Alejandra Gutiérrez.

En respuesta, la entonces diputada negó haber hecho mal uso de recursos públicos durante su gestión, y a atribuyó la acusación a un asunto político, pues dijo que aspiraba a ser la candidata del PRI y gobernadora en el 2018.

“Es una bufonada eso del desafuero, están desesperados. Yo voy a ser la gobernadora en el 2018, aun con este tipo de situaciones”, aseveró Botello en el 2017, quien negó haber usado recursos públicos para contratar estilistas y maquillistas. “Yo me maquillo solita”, argumentó entonces.

Bárbara Botello es defendida legalmente por el despacho Amerena Abogados que, en el 2017, argumentó que “la señora Bárbara Botello Santibáñez jamás ha cometido conducta alguna que pudiera ser tipificada como delito y mucho menos el supuesto peculado, materia de averiguación previa 101/2015 señalada por el procurador de Justicia del estado de Guanajuato en la solicitud de declaración de procedencia que diera inicio al expediente citado al rubro, sino que siempre se ha conducido en apego a los principios de legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficacia que rigen el servicio público”.