La directora general de Gestión de Calidad del Aire de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), Beatriz Cárdenas, argumentó que no se retiraron injustamente los permisos a dueños de Centros de Verificación, sino que no cumplieron con los requerimientos de actualización de la verificación; sin embargo, dijo que estarán dispuestos a respetar cualquier sentencia de alguna autoridad para restablecerlos.

“Todos los centros que tenían una autorización vigente sabían que su renovación terminaba en diciembre del año 2017, por eso es que hubo una convocatoria en marzo, donde también participaron. La Sedema, como autoridad que somos, vamos a acatar cualquier autoridad de tribunales, no hay la menor duda, pero puedo decir que no se les despojó (de) los permisos a nadie ya que fue una convocatoria abierta”, expuso a El Economista.

Cabe mencionar que el presidente de la Asociación Ecológica de Verificentros, Gustavo Torres —grupo compuesto por 18 dueños de verificentros que no obtuvieron los permisos— ha mencionado que tienen amparos y juicios de nulidad en el Tribunal de los Contencioso Administrativo para que les restablezcan la autorización y así operar nuevamente.

Beatriz Cárdenas señaló que el criterio para seleccionar a los nuevos verificentros no se determinó por la cantidad de años operando o que fueran nuevas instalaciones, sino que tuvieran propuestas “buenas”.

Dijo que la idea general no era llenarse de centros, pues tener uno de ellos no es dar simplemente lineamientos para su funcionamiento a los dueños, sino que estuvieran acordes con las necesidades de los vehículos de la Ciudad de México para ser más eficientes.

En las tres semanas que han operado los centros se han realizado 90,879 verificaciones y al contar con 49 de 57 verificentros no se presenta saturación en cada uno de ellos, únicamente en algunos más concurridos, aseguró la funcionaria capitalina.

“No hay saturación salvo tres o cuatro que son muy conocidos o que están en zonas céntricas, pero incluso éstos que tienen alta afluencia en las mañanas, ya no tienen en las tardes (...) El sistema se diseñó para aprovechar todos los centros, aún no hay mucha afluencia”.

Cabe mencionar que la primera semana verificaron 23,928 unidades; la segunda 31,479 y la tercera semana 35,472 autos. Beatriz Cárdenas afirmó que reciben 60% menos de la capacidad instalada, por lo que aún pueden recibir más ciudadanos.

Asimismo, recordó a los ciudadanos que la inspección físico-mecánica sólo se aplica para obtener estadísticas y diagnósticos del estado en que se encuentra el parque vehicular de la Ciudad de México, y se hará de manera aleatoria durante la verificación vehicular y no puede ser criterio para el holograma y para rechazo, en caso de que se encuentre en mal estado el automóvil.

salvador.corona@eleconomista.mx