De cara a la XXII Asamblea Nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), a celebrarse el próximo sábado, al interior del tricolor se asoma el riesgo de la fractura.

La definición del método para seleccionar al candidato priista a la Presidencia de la República que habrá de contender en el 2018 se ha convertido en la manzana de la discordia.

Priistas disidentes, agrupados en distintas corrientes internas, se disponen a tratar de impedir que el presidente de México, Enrique Peña Nieto, ejerza la facultad meta legal de designar al candidato presidencial tricolor a sucederlo en el cargo, vía el tradicional dedazo.

Entre otros, Ivonne Ortega Pacheco, exsecretaria general del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, exgobernadora de Yucatán, aspirante a la candidatura presidencial del tricolor y lideresa de Expresión Militante; Ulises Ruiz Ortiz, exgobernador de Oaxaca y cabeza de la corriente Democracia Interna, y José Encarnación Alfaro, Alberto Aguilar Iñárritu y José Ramón Martell, agrupados en Alianza Generacional, pugnan por designar al próximo abanderado presidencial de su partido mediante una consulta directa, a través del voto libre, universal y secreto, a la base de militantes, simpatizantes y ciudadanos mexicanos en general empadronados.

Frente a la posibilidad de que la facción de la dirigencia nacional del partido tricolor, que preside Enrique Ochoa Reza, opte por nominar a un ciudadano externo o simpatizante como su próximo candidato presidencial se menciona que podría ser José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Hacienda y Crédito Público , los disidentes dicen no oponerse a ello, siempre y cuando el aspirante sea electo al interior del partido y por los ciudadanos en general.

Si bien hay priistas como César Camacho Quiroz, expresidente nacional del partido, que aseguran que los estatutos internos sí contemplan la posibilidad de que los ciudadanos simpatizantes puedan aspirar a la candidatura presidencial, la normatividad sólo prevé de manera expresa que pueden contender sólo para candidatos a distintos cargos de elección popular y hasta el cargo de gobernador.

Y el requisito o candado de 10 años de militancia establecido para el caso de la candidatura presidencial, ha repetido con insistencia el mexiquense, aplica sólo para los militantes, no para los externos.

Ivonne Ortega tampoco se opone a que un externo pueda ser candidato presidencial, siempre y cuando se someta a una consulta abierta a la sociedad.

Si se quitan los candados (en la próxima Asamblea Nacional) y pueden participar militantes, simpatizantes o ciudadanos, y esta condición es avalada por los militantes y simpatizantes, y particularmente por los ciudadanos, vamos a tener un muy buen cuadro en la boleta , reta la mujer, quien no descarta abandonar las filas del tricolor si la propuesta de consulta abierta para designar al próximo abanderado presidencial, que asegura cuenta con el respaldo de priistas de 19 de las 32 entidades federativas del país, es ignorada y no prospera.

Burlar los estatutos

José Encarnación Alfaro admite que sí hay forma de evadir lo establecido en los estatutos del partido para designar como próximo candidato presidencial a un externo, pero asegura que no es eso lo que querrán sus copartidarios.

La vía para conseguirlo es que el externo sea nominado por alguno de los partidos políticos con los que el PRI decida ir en coalición, y que luego los priistas se sumen a dicha candidatura. Así de simple.

El próximo candidato priista a la Presidencia de México debe ser electo en consulta con la base militante y ciudadanos en general, no por la cúpula, precisa.

Hay piso parejo

Mañana y pasado mañana tendrán lugar en distintas sedes, distribuidas en todo el país, las cinco mesas temáticas en que se discutirán y aprobarán las diversas propuestas que deberá ratificar la Asamblea Nacional el próximo sábado, que tendrá lugar en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México y a la que asistirá el presidente Enrique Peña Nieto.

La mesa que se prevé más ríspida, para debatir en torno a la modificación o no de los estatutos en relación con los métodos internos de selección de candidatos, tendrá lugar en Campeche.