Guatemala ha iniciado un cambio de estrategia en materia de combate al crimen organizado después de casi 16 años, cuando el Ejército arrancó operaciones para preservar la seguridad pública.

Desde hace cinco meses entraron en funciones 2,128 miembros que se graduaron de la academia de la Policía Nacional Civil (PNC). Una nueva generación de elementos civiles que actuarán bajo el Modelo Policial de Seguridad Integral Comunitaria (MOPSIC), el cual pertenece al Plan Estratégico Institucional 2014-2020.

Este modelo, de acuerdo con su manual, pretende consolidar un modelo único de policía preventiva, comunitaria y reactiva, que mejorará los parámetros de diagnóstico, planificación, seguimiento y evaluación, midiendo conjuntamente la efectividad en la operatividad, la gestión policial, la reducción estadística delictiva y la percepción ciudadana (...) con ello se fortalecerá la misión institucional y el acercamiento a la comunidad, para responder de manera eficaz y eficiente a las necesidades reales de seguridad y convivencia que tiene la sociedad guatemalteca en todo el país .

Los nuevos policías, que mantienen un grado académico mínimo equivalente en México al certificado otorgado en la Educación Media Superior, sustituirán a 4,401 soldados, los cuales se desempeñaban, en tres turnos, y en 53 ubicaciones.

La utilización del Ejército guatemalteco en tareas de seguridad pública data de la aprobación de la Ley de Apoyo a las Fuerzas de Seguridad Civil, mismo que otorgó atribuciones no limitativas para que la milicia combatiera el crimen organizado y en especial el problema de las pandillas.

Poco después de ser electo presidente, el empresario Óscar Berger, en el 2004, se autorizó un nuevo programa temporal de despliegue de personal militar y de captación de personal. Esta política de intervención de la milicia se mantuvo hasta el pasado diciembre, cuando se anunció por parte del gobierno guatemalteco el retiro de las Fuerzas Armadas en las tareas de seguridad pública, debido a la implementación del nuevo Modelo Policial, así como un aumento en la contratación de elementos de seguridad civiles.

En enero, el ministro guatemalteco de la Defensa, Williams Mansilla, anunció las tres fases de retiro de la milicia. En la actualidad, este plan se encuentra en su segunda fase y la tercera, es decir, el retiro completo del Ejército, que se tiene previsto sea a más tardar a inicios del 2018.