El comisionado federal en Michoacán, Alfredo Castillo, había medio apagado un incendio , y sus declaraciones sobre la situación de seguridad en la entidad reflejan que no conoce a las bandas delincuenciales ni tener el control de los actores sociales, afirmó el secretario general de México Unido Contra la Delincuencia, Juan Francisco Torres Landa.

Entrevistado por El Economista, dijo que el enfrentamiento en La Ruana que dejó como saldo 11 muertos y los dos hechos del martes en Apatzingán que dejaron otros nueve muertos demuestran que el escenario de control de la seguridad en Michoacán que decía tener Castillo era en realidad un incendio controlado que volvió a resurgir, debido a que no se le está apostando a restablecer el Estado de Derecho, la reconstrucción de las instituciones y atacar la corrupción de las autoridades.

No solamente no se resolvió, sino que dejó una sola vertiente adicional de violencia y de exacerbado rivalismo que generaron esas matanzas, donde mueren 11 personas y (el martes) mueren nueve, y siguen acumulando las cifras de este tipo de eventos donde desafortunadamente se pierden vidas humanas. Afortunadamente ya no estamos en la dinámica de ‘se está matando a los malos y entre más muertos más exitosa es la política’. En ese error ya no se ha caído, pero sigue siendo problemático que en el fondo el Estado de Derecho no existe en muchos de estos lugares, y en Michoacán no vemos que sea la excepción.

Lo único que hicieron, para ser más claros, es que medio apagaron su incendio, pero no detuvieron a los incendiarios ni están evitando que haya combustible para nuevos incendios; simplemente llegaron con una cubeta de agua, controlaron lo que era más visible y se acabó, nada más , comentó.

Consideró que las declaraciones del comisionado Alfredo Castillo, en el sentido de que no es nana para vigilar las acciones de todos los grupos de Michoacán, de que el líder Templario Servando Gómez Martínez es sólo un símbolo mediático, o de que desconoce si el grupo delictivo Los Caballeros Templarios se transformó en Los Viagras demuestra que no está enterado de lo que pasa en el estado y tampoco tiene el control de la situación.

Indica que no sabe exactamente si hay un control sobre la evolución o no de las distintas bandas delincuenciales en el estado. O sea, que la persona que está directamente encargada de vigilar que el estado recupere la seguridad y niveles de justicia y pacificación nos diga que no sabe quiénes son los grupos delincuenciales quiere decir que no tiene un diagnóstico que le permita resolver los problemas , manifestó Juan Francisco Torres Landa.

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