México vive una crisis nacional que amenaza su propia estabilidad política por los numerosos ataques a periodistas y medios de comunicación, estimó un directivo del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por su sigla en inglés).

El problema va más allá de la libertad de prensa, está afectando el derecho humano básico de los mexicanos garantizado en la Constitución, que es la libertad de expresión y el acceso a la información , afirmó Carlos Lauría, coordinador para las Américas del CPJ.

La ola de violencia sin precedentes contra los periodistas y medios ha provocado el silencio y una censura cada vez mayor y como resultado en vastas regiones de México los reporteros no cubren ya noticias criminales. Es una crisis nacional , advirtió Lauría.

Un periodista, su esposa y su hijo de 21 años fueron asesinados el pasado lunes por un comando armado en Veracruz, lo que elevó a tres los comunicadores asesinados este año.

CRÍMENES EN EL ESCRITORIO

México es el país de América más peligroso para la prensa, según ONG y ONU, cuyo relator para la libertad de expresión contabiliza en la última década 66 periodistas asesinados y 12 desaparecidos.

La impunidad es casi una garantía en la mayoría de los casos de asesinatos de periodistas, supera 85% , dijo Lauría.

La encargada de la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Catalina Botero, lamentó que el gobierno mexicano se haya demorado en poner en funcionamiento un sistema de protección de periodistas.

Es muy importante que eso avance , agregó Botero, quien también pidió llevar los casos de ataques a periodistas a la justicia federal, que suele tener mayor protección y recursos que la estatal, cuyos jueces están a merced de los poderosos cárteles de la droga.

México no se puede dar el lujo de seguir fallando en materia de protección a periodistas , finalizó Botero.