El Centro Regional de Reinserción Social de Acapulco, donde la semana pasada murieron 28 presos en una riña, obtuvo una calificación de 4.76 puntos sobre 10 en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

De acuerdo con el documento correspondiente al 2016 y publicado este año, en relación a la garantía de la integridad personal del interno detectaron sobrepoblación, hacinamiento, insuficiencia en la supervisión de su funcionamiento por parte del titular, además de no contar con programas de prevención y atención de incidentes violentos.

A la vez que señaló la necesidad de prestar atención al autogobierno/cogobierno en la prisión, actividades ilícitas y la insuficiencia de personal de seguridad y custodia.

La CNDH comparó los indicadores correspondientes al año 2015 e indicó que la tendencia en el Centro Regional de Reinserción Social de Acapulco es negativa, al mantenerse por segundo año en el punto rojo en el semáforo de calificación.

Y es que entre las insuficiencias encontradas está la prevención de violaciones a derechos humanos, además de que la cárcel no cuenta con instalaciones suficientes para su funcionamiento y tiene deficiencias en la clasificación de los internos entre procesados y sentenciados.