El presunto espionaje, intervención y grabación de comunicaciones privadas en la Cámara de Diputados habría incluido las oficinas de las presidencias de la Mesa Directiva y de la Junta de Coordinación Política (JCP), la Secretaría General, tres de la coordinación del grupo parlamentario del PRD y la del diputado priísta Manuel Guillermo Márquez Lizalde, secretario de la Comisión Especial encargada de estudiar, analizar, evaluar y supervisar el funcionamiento de las aduanas, puertos y aeropuertos nacionales, en relación con la entrada de mercancía ilegal, el tráfico y contrabando de armas, estupefacientes y sustancias adictivas.

Todo ello se detectó, según la relatoría de hechos relacionados con los hallazgos de aparatos de intervención de líneas telefónicas y sistemas de comunicación en la Cámara de Diputados de la que dio cuenta Guadalupe Acosta Naranjo (PRD), presidente en turno de la Mesa Directiva, a través de las Gaceta Parlamentaria, tras una inspección general de los sistemas de comunicación realizada por una empresa privada a petición expresa del propio perredista.

En las oficinas de la JCP, que preside el también perredistas Armando Ríos Piter, así como en otras dos, que utiliza el Diputado en su calidad de coordinador de la bancada del PRD, se encontraron las líneas telefónicas con interferencia o escucha .

rramos@eleconomista.com.mx