Ante la crisis humanitaria que se vive por el éxodo de migrantes que cruzan por nuestro país para llegar a Estados Unidos, ha sido mucha la gente que se ha volcado a ayudar de manera integral, organizada y coordinada, expresó el activista Alejandro Solalinde.

El también sacerdote dijo a El Economista que estimaba fueran más de 4,500 las personas, integrantes de la caravana, las que llegaran al estadio Jesús Martínez, Palillo, de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca.“Siguen llegando y es un hecho que van a llegar más”, advirtió.

Comentó que, por ahora, lo más urgente para atender a los migrantes es la parte de asistencia emocional, sobre todo a las familias y a los niños. “Ya después se daría ubicación para que tengan trabajo y cuidado”.

Reiteró que no hay coordinación alguna con instancias federales: “El gobierno que sale, ése ya se va; toda la coordinación es con el gobierno que entra, con el licenciado Andrés Manuel López Obrador”.

Agregó que hay colaboración con “los gobiernos, entrante y saliente de la Ciudad de México, la Arquidiócesis, el Episcopado”, y más de 100 organizaciones de la sociedad civil, derechos humanos locales e internacionales, “porque también está el (representante en México) del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Jan Jarab”.

Ofrecen comida

En el estadio Jesús Martínez “se encuentran alrededor de 4,000 migrantes”, de acuerdo con el jefe de Gobierno, José Ramón Amieva. Citado por la Secretaría de Desarrollo Social de la Ciudad de México, en su cuenta de Twitter indicó que los migrantes reciben la atención de dependencias del gobierno de la capital.

A su vez, la dependencia informó que ofreció cenas a los migrantes durante la tarde y la noche de este lunes ante la continua llegada de personas al estadio, en su mayoría provenientes de Honduras.