Houston, EU. Apenas el martes el presidente Felipe Calderón consideró que muchos mexicanos que radican en Estados Unidos se quieren regresar a México por las oportunidades de empleo, salud y el esfuerzo en materia de seguridad. Un día después, refutaron sus declaraciones.

Migrantes que radican en Houston fueron contundentes al afirmar que no regresarían a México.

Karla Villarreal dijo que en México no hay tantas oportunidades laborales como en Estados Unidos. Lo mismo opinaron Rocío Osuna, de Monterrey, y la duranguense Guadalupe Hernández. Otros, como Juan Antonio Bonilla, de Querétaro, no regresaría a su país natal por la inseguridad.

Calderón Hinojosa se reunió con la comunidad mexicana que radica en esta ciudad y reconoció que también hay factores malos por los que ha bajado la tasa de migración: por la ponchada de la economía estadounidense, el surgimiento de leyes antimigrantes y de corte racista, la política agresiva contra trabajadores mexicanos y la acción del crimen organizado.

El Jefe del Ejecutivo federal exclamó que quiere que el éxodo termine, porque a México no le interesa mandar más gente a Estados Unidos .

Durante su discurso en el Centro Comunitario Ripley House, afirmó que ya hay condiciones para que surja la reforma migratoria en el país que gobierna Barack Obama.

Hoy existen las condiciones para plantear una reforma migratoria integral que beneficie a ambas naciones y que convierta la migración en un verdadero activo para impulsar la prosperidad tanto en Estados Unidos como de nuestro querido México , aseveró.

El Presidente se guió por un estudio del Centro Hispánico Pew, que refleja las tasas de migración y los principales motivos para ello.

Durante mucho tiempo se ha dicho aquí en Estados Unidos que una reforma migratoria generaría flujos inmanejables de migrantes y el informe del Centro Hispánico Pew demuestra la evidencia que ya ese temor que tienen algunos no se justifica , advirtió.

A su llegada al lugar, el presidente Calderón Hinojosa fue recibido por una manifestación de aproximadamente un centenar de personas que reprobaban la reforma al artículo 24 de la Constitución, por considerar que viola los principios laicos del Estado, lo que influye en las elecciones.

Tras leer la minuta del artículo durante el evento, el Presidente argumentó que había un malentendido en la lectura y luego volvió a leerlo frente a los manifestantes, quienes terminaron por vitorear al Mandatario.

tania.rosas@eleconomista.mx