El 7 de septiembre pasado el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) publicó la convocatoria para la Licitación Pública relacionada con la desincorporación de los cinco ingenios restantes administrados por el Fondo de Empresas Expropiadas del Sector Azucarero (FEESA)

La próxima entrada al nuevo ciclo cañero trae consigo exigencias de apremio en cuanto a los tiempos establecidos en la convocatoria que implicarán que los ganadores de la licitación tomen los ingenios en pleno inicio de la zafra. Se prevé que el 24 de noviembre se determine el fallo y los ganadores tendrán hasta el 31 de diciembre para pagar.

En esta ocasión se ponen a la venta cuatro portafolios. El primero de ellos se compone de dos ingenios (El Potrero y San Miguelito), el resto de los portafolios son de un ingenio: Plan de San Luis, El Modelo y La Providencia.

En promedio, los valores iniciales son 27% menores a la anterior licitación. Sin duda, esto garantizará la demanda por estas factorías, que sumadas aportan 9.8% de la producción nacional de azúcar.

Tal como lo hizo en la primera licitación, FIRA se encuentra preparado para otorgar tanto el fondeo como el servicio de garantía a estos financiamientos, garantizando innovación, solidez, certidumbre y agilidad a los intermediarios financieros socios de FIRA y a los ganadores de las licitaciones.

Destaca el trabajo realizado por el Fondo de Empresas Expropiadas del Sector Azucarero durante su administración, que ha logrado incrementar la productividad y eficiencia de los ingenios que se ofertan. La experiencia y fortaleza financiera de los participantes será más importante aún en esta licitación, para lograr que este tránsito hacia una nueva administración sea exitoso.

Hoy que los ingenios se traspasarán en plena zafra, hay que prever tanto la operación como el financiamiento al campo que permitan mantener la productividad para esta zafra y las próximas.

La situación actual del sector deberá ser un incentivo, para poner en juego las capacidades de cada uno de los participantes en la producción de este edulcorante, sin escatimarlas. Aun cuando persiste la incertidumbre de los productores respecto de su nueva relación con un ingenio privado, deberá prevalecer la madurez para lograr una transición ordenada.

Sin duda que el tema del financiamiento oportuno para el campo cañero también será un factor importante para apuntalar este cambio. En este sentido, la presencia de instituciones como FIRA contribuirán en el otorgamiento tanto del fondeo de estas operaciones como en el servicio de garantías necesarias para que los intermediarios financieros continúen ofreciendo las mejores alternativas a los participantes.

En la segunda parte de este artículo se revisarán otros aspectos a considerar en este proceso para consolidar una transición ordenada.

*Genaro Chávez Rubio y Roberto González Ordóñez, director regional en el Sur y especialista de la Subdirección Regional de Promoción de Negocios en el Sur de FIRA, respectivamente. La opinión es de los autores y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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