En la primera parte de este artículo se repasaron algunos aspectos y características del próximo proceso de licitación de los ingenios administrados por el FEESA, así como algunas situaciones a considerar en este proceso. Sin embargo, hay más aspectos a tener en cuenta.

En cuanto al financiamiento del campo cañero abastecedor de estos ingenios es necesario reforzar el esquema de crédito con el que actualmente se opera, para garantizar su continuidad. Asimismo es necesario considerar que la modernización de los servicios de transporte y la proveeduría a los productores e industriales requiere también de financiamiento adecuado, suficiente y oportuno. Instituciones como FIRA continúan trabajando en conjunto con esta industria para fortalecerla y participar conjuntamente en el desarrollo de los productores de caña y azúcar; los ganadores de la licitación podrán contar con la continuidad de este esfuerzo institucional para el desarrollo del potencial productivo de sus abastecedores y prestadores de servicios.

Quienes participamos en el sector entendemos que la situación del mercado internacional y nacional exige que las acciones contribuyan a incrementar la competitividad de la producción de caña de azúcar. En este sentido, el incremento de la productividad y la disminución de los costos por tonelada de caña son dos de los principales factores para mejorar la competitividad.

Los esfuerzos liderados por el FEESA estuvieron orientados hacia mejorar la productividad de la caña de azúcar, la promoción de un modelo de producción de alta rentabilidad y la implementación de las Unidades Compactas Cañeras en Alta Rentabilidad para la Transferencia Tecnológica, que contribuyeron con resultados favorables para los productores que las han adoptado.

No debe perderse de vista que hay tareas desafiantes por delante con respecto a la eficiencia, modernización, organización productiva, profesionalización de la administración, generación de nuevas variedades, desarrollos tecnológicos en términos de nutrición, plagas y enfermedades, entre otros factores. El análisis de la diversificación de productos, la ley cañera y su aplicación también son elementos que habrá que seguir revisando para la generación de mayores y mejores expectativas.

Los avances han sido importantes, pero requieren que las relaciones de negocios se fortalezcan y se orienten con una visión de desarrollo integral. Las labores no son pocas ni menores. Habrá que concentrarse en los resultados y la perpetuidad de cada una de las acciones a través de instituciones que tienen presencia en el sector. Este proceso será una gran prueba. El carácter de los cañeros y azucareros, así como la esperanza de un sector cañero fortalecido, deben ser la razón para consolidar una transición ordenada.

*Genaro Chávez Rubio y Roberto González Ordoñez, director regional en el Sur y especialista de la Subdirección Regional de Promoción de Negocios en el Sur de FIRA, respectivamente. La opinión es de los autores y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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