Es conocida la crisis de la industria cinematográfica, la peor en épocas actuales debido a la pandemia.

Aunque siempre lo más visible es la exhibición con las dos grandes cadenas, Cinépolis de Alejandro Ramírez y Cinemex que lleva Rogelio Vélez, ahora igual se ha visto seriamente afectada la producción y distribución, más allá de que el streaming con Netflix, Amazon o Disney se han convertido en una válvula de salida.

La semana pasada se sumó a ese rubro otra variable de preocupación al filtrarse el proyecto para una nueva Ley Federal Cinematográfica del senador Ricardo Monreal.

Si bien aún no se presenta al Congreso, reapareció la amenaza de normar el cine en su idioma original, para incentivar el doblaje al español, así como los tiempos de exhibición para favorecer la producción nacional. Hay además algunas disposiciones para plataformas digitales.

Aunque la iniciativa contiene propuestas ya manejadas, vale aclarar que quizá lo que se lleve a los legisladores sea algo distinto.

Como quiera hubo alerta en Canacine de Fernando de Fuentes, amén de lo inoportuno de la discusión, dado que las empresas de ese negocio auténticamente buscan sobrevivir.

De hecho el viernes hubo un par de noticias encontradas en lo que hace a las restricciones sanitarias. Por un lado, las salas de NL, el tercer mercado, reabrieron, no así las de la CDMX.

Pese a la machacona labor de Canacine que dirige Tábata Vilar para remarcar las medidas sanitarias implementadas por la industria para minimizar riegos, el gobierno de Claudia Sheinbaum prefirió no correr riesgos. La capital es por mucho el principal reducto del cine mexicano. Con datos al 31 de enero, que obvio no incluyen la reapertura de NL, se habían abierto 41.3% de los 977 complejos y el 43% de las 7,630 salas del país.

Van ya 26 semanas que los cines no operan y desde el 26 de marzo del 2020 apenas se habían vendido 15 millones de boletos. Si ello se compara con los 302 millones comercializados en 2019, se puede decir que 287 millones de asientos no se ocuparon con un costo en taquilla de 15,714 mdp, o sea cerca de 800 mdd.

Además de la CDMX siguen cerradas las salas en Edomex, segunda entidad en importancia y Jalisco la otra gran plaza. Sume Guerrero, Hidalgo, Morelos, Nayarit, Querétaro y SLP.

En consecuencia, mientras en 2019 un fin de semana promedio se vendían 4.5 millones de boletos, en la última semana de enero se lograron apenas 191,000 boletos, casi 25 veces menos.

En ese sentido esta industria de la que dependen 50,000 empleos directos y 150,000 indirectos, atraviesa apremios financieros, a lo que ahora sume la amenaza de una nueva legislación en el peor momento. De verdad en la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador tacto de elefante.

Que IENOVA se deslistaría de la BMV este año

Mas allá de la presencia de BIVA de Santiago Urquiza, el mercado de valores no sólo no ha crecido, sino que se ha adelgazado. Hay una excesiva regulación y falta promover más. Además el entorno no ayuda. Tan es así, que mejor tres emisoras se deslistaron en 2020 de la BMV que dirige José-OriolBosch. El caso de Rassini de Eugenio Madero, BioPappel de Miguel Rincón y General de Seguros de Manuel Escobedo. Este año podría, aseguran los expertos, seguir IENOVA que preside Carlos Ruiz Sacristán. Ya ha realizado fuertes recompras. 

Banxico: relevo de Díaz de León otro riesgo

Otra variable que desde ahora ponderan los inversionistas en torno al escenario económico inmediato tiene que ver con lo que será el relevo del actual presidente de la Junta de Gobierno del Banco de México, Alejandro Díaz de León. Su periodo caduca a fin de año y hay el riesgo de que una mala decisión para sustituirlo, rompa el equilibrio que debe existir en la toma de decisiones de esa nodal institución del sistema financiero. Considérelo.

Twitter: @aguilar_dd

Alberto Aguilar

Periodista y Economista

Nombres, Nombres y... Nombres

Periodista y economista. 40 años de carrera. Fundador de Don Dinero.

Lee más de este autor