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El 2025 marcó el cruce del umbral de los 1.5 °C
El reporte anual de World Weather Attribution revela que el cambio climático ya no es una amenaza futura, sino una realidad que empuja a millones hacia los límites de la adaptación. América Latina se ubica como una de las regiones más golpeadas y con mayores brechas de datos.

Calentamiento global.
El año 2025 quedará registrado en los libros de historia no solo por sus temperaturas extremas, sino por ser el momento en que la humanidad cruzó una barrera crítica. Según el informe anual de la iniciativa científica World Weather Attribution (WWA), el promedio de temperatura global de los últimos tres años ha superado, por primera vez, el umbral de 1.5 °C respecto a los niveles preindustriales, el límite más ambicioso del Acuerdo de París.
Lo más alarmante para los científicos es que este récord se alcanzó a pesar de la influencia de La Niña, un fenómeno climático que suele enfriar las temperaturas globales. Esto confirma que el calentamiento causado por la actividad humana es ahora tan potente que supera los ciclos naturales de regulación del planeta.
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Una radiografía de los extremos
Durante 2025, este informe contabilizó 157 eventos climáticos extremos con impacto humanitario significativo. De los 22 estudios de atribución realizados en profundidad por el WWA, 17 demostraron una "huella clara" del cambio climático.
“Estamos entrando en una nueva era de extremos climáticos, en la que lo que antes era una anomalía se está convirtiendo rápidamente en la norma”, advirtió Sjoukje Philip, investigadora del Instituto Meteorológico Real de los Países Bajos (KNMI).
América Latina: El epicentro de la vulnerabilidad
La región latinoamericana fue protagonista de la crisis climática durante el último año. De los eventos analizados exhaustivamente a nivel global, siete ocurrieron en las Américas.
Por ejemplo, México y Argentina sufrieron olas de calor cuya probabilidad e intensidad aumentaron drásticamente debido al calentamiento global. Según el informe, las olas de calor actuales son hasta 10 veces más probables que hace apenas una década. Brasil: Enfrentó uno de sus años más secos, afectando la producción agrícola, la disponibilidad de agua y disparando el riesgo de incendios forestales.
Además el informe destaca una "desigualdad científica" preocupante: la falta de datos meteorológicos en el Sur Global. Esta carencia de información dificulta demostrar con precisión técnica cómo el cambio climático agrava los desastres, lo que a su vez frena el acceso a fondos internacionales de financiamiento para la adaptación.
Un llamado urgente a la acción
El reporte no solo presenta datos, sino que denuncia un retroceso político. Theodore Keeping, investigador del Imperial College London, señaló que el 2025 mostró una tendencia contradictoria: mientras la evidencia científica es más clara que nunca, se observa un "desfinanciamiento de iniciativas clave de información climática".
La conclusión de los expertos es unánime: cada fracción de grado cuenta. El informe subraya que muchas poblaciones ya están alcanzando sus "límites de adaptación", lo que significa que, sin una reducción drástica en la quema de combustibles fósiles, incluso las mejores infraestructuras de defensa civil serán insuficientes para proteger la vida humana.
El impacto en territorio mexicano
El año 2025 no fue un año más de calor para México; fue el año en que la ciencia confirmó que el clima extremo ha dejado de ser una excepción para convertirse en la nueva norma. Según el reporte, los eventos de calor extremo registrados en el país durante el último año fueron potenciados directamente por el calentamiento global, aumentando tanto su intensidad como su frecuencia.
El informe destaca que las olas de calor que asolaron diversas regiones de la República Mexicana son ahora hasta 10 veces más probables que hace apenas una década. De los 22 eventos extremos analizados con lupa científica por el WWA en todo el mundo, México protagonizó uno de los estudios más contundentes. La combinación de temperaturas récord y la falta de precipitaciones llevó a amplias zonas del país a enfrentar límites de adaptación, con millones de mexicanos que se vieron empujados a situaciones donde las medidas tradicionales de mitigación (como el riego agrícola o los refugios climáticos) resultaron insuficientes.
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O la crisis hídrica y agrícola, pues el reporte vincula directamente el aumento de la temperatura con la severidad de las sequías, afectando la disponibilidad de agua para consumo humano y la producción de alimentos. por otro lado, la vulnerabilidad social, ya que se enfatiza que estos eventos no golpean a todos por igual, afectando de forma desproporcionada a las poblaciones con menos recursos para enfrentar los costos de la adaptación.
A pesar de la claridad de los impactos, el informe señala un problema crítico para México y América Latina: la escasez de datos meteorológicos precisos. Esta "brecha científica" dificulta que los expertos realicen análisis de atribución aún más detallados. Para México, esto tiene una consecuencia política directa: sin datos sólidos, es más difícil acceder a fondos internacionales de financiamiento para pérdidas y daños, y se complica la creación de políticas públicas basadas en evidencia para proteger a la población.
Datos clave del Reporte WWA 2025
- Eventos extremos totales: 157 con impacto humanitario
- Análisis de atribución: 22 estudios (17 confirmaron vínculo con CC)
- Impacto regional: 7 eventos críticos ocurrieron en las Américas
- Probabilidad de calor: 10 veces más alta que en 2015
- Temperatura Global: Cruce histórico del umbral de 1.5 °C




