Aunque no lo creas, bajo algunas circunstancias, no es buena idea ahorrar para el retiro.

Muy a menudo escuchamos o leemos que es indispensable que comencemos desde muy jóvenes a ahorrar para nuestro retiro. Nuestros padres nos llenan de frases como: “El costo de la vida en la tercera edad es muy elevado” y “es importante considerar que tu salud irá en decremento y deberás gastar más dinero en medicinas” nos hacen pensar que debemos juntar mucho dinero para poder solventar estos gastos adicionales a nuestro costo de vida normal. Mientras ésta es una recomendación muy valiosa y siempre es una excelente idea ahorrar para el retiro, existe un escenario donde la recomendación es no hacerlo: cuando no tienes dinero ahorrado para gastos de emergencia de corto plazo.

Necesitas tener un fondo de emergencias

Nunca sabes cuándo tendrás una emergencia financiera, ya sea una reparación del hogar (como una ruptura de una tubería del baño), un problema con tu coche y requieras repararlo, o por último una emergencia médica y requieras asistir a la sala de urgencias. Si no tienes algo de dinero ahorrado para este tipo de eventos, corres el riesgo de tener que endeudarte, ya sea a través de tu tarjeta de crédito o un crédito bancario para poder cubrir ese gasto extraordinario. ¿El resultado? Terminarás gastando mucho dinero en intereses y comisiones, y en el peor de los casos perjudicarás tu calificación crediticia y te será más complicado obtener un préstamo en futuras ocasiones.

Si no cuentas con un fondo de emergencias ésta debería ser tu prioridad número uno, posteriormente podrás dedicar tus ahorros para los demás objetivos financieros, incluyendo el retiro.

Idealmente, un fondo de emergencias debe ser suficientemente grande para cubrir entre tres y seis meses de tus gastos de vida cotidianos. Si eres soltero, no cuentas con una hipoteca y tus gastos recurrentes son pocos, probablemente sea suficiente con que separes tres meses de tu salario para este fondo; sin embargo, si eres casado, cuentas con hijos y una hipoteca que pagar, es más recomendable que ahorres seis meses de tu salario bruto mensual.

La mejor alternativa para hacer un fondo de emergencias es ir invirtiendo poco a poco en un instrumento que te permita hacer aportaciones quincenales o mensuales, que no tenga restricciones de retiros y que te pueda ofrecer la oportunidad/posibilidad de obtener atractivos rendimientos acorde a las tasas de interés. En este sentido, un fondo de inversión de deuda puede ser un excelente producto.

Por último, es importante enfatizar que, una vez que hayas ahorrado lo suficiente para cubrir tu fondo de emergencias, es indispensable que retomes el ahorro para el retiro mensualmente.

El autor es director de Estrategia de Inversión - Banca de Empresas y Gobierno en BBVA México.

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