A las 8 de la mañana del 5 de febrero del 2019 se reportó un incendio en el edificio de Apollo Masters. El complejo de casi 1,400 metros cuadrados ubicado en el condado angelino de Banning ardió en llamas por varias horas. El rastro del humo, según los reportes del diario Desert Sun, se alcanzaba a ver hasta el Valle de Coachella, a unos 78 kilómetros de distancia. Este edificio era una pieza clave en el proceso de manufactura de discos de vinilo en todo el mundo.

Apollo Masters Corp. ha sido una de las compañías que por décadas ha producido los discos de laca que son utilizados para imprimir la primera placa (o master) de una grabación. Estos discos son fundamentales para hacer los discos de vinilo y para su manufactura a gran escala. Perder los discos de laca sería como si le quitáramos la harina a una pizza durante su proceso de preparación.

El edificio de Apollo, ubicado en la calle Lincoln, albergaba a Transco, una subsidiaria que también fabricaba discos de laca pero con una fórmula distinta. Para ponerlo en perspectiva, Apollo Masters suministró el 75% de todos los masters de vinilo en el mundo durante casi dos décadas. Hasta hace una semana había sólo dos distribuidores de esta valiosa materia prima —que alimentan las obsesiones de los amantes del vinilo en todo el mundo—: la japonesa MDC y Apollo Masters. Al momento de escribir estas líneas, sólo queda una planta productora, la de MDC, y el futuro de la industria del vinilo podría estar en peligro.

MDC ha anunciado que por el momento no aceptará nuevos clientes, debido a su baja capacidad para atender la demanda de vinilos. Apollo Masters sigue evaluando el futuro próximo de la compañía y analizando sus posibilidades para cumplir con sus compromisos con las disqueras.

¿Qué otra alternativa hay? En Europa existe otro proceso para elaborar masters conocido como Direct Metal Mastering (DMM), que reemplaza los discos de laca y permite que los ingenieros de masterización impriman sobre placas de metal. Para fabricar discos con este método, los fabricantes de vinilos tendrían que adaptar esta tecnología en sus plantas con estos sistemas especializados.

El productor e ingeniero Andy Zax considera que en el mediano plazo habrá menos discos de vinilo con precios más altos y, como siempre, las disqueras independientes serán las perdedoras. El fabricante canadiense Duplication ha pronosticado que la escasez de laca provocará que las plantas de manufactura de vinilo tendrán que reducir sus operaciones o cerrar sus puertas.

El mercado del vinilo ha mostrado un crecimiento constante en la última década. Los discos de vinilo actualmente representan el 4% del mercado de ventas de música en Estados Unidos. La Asociación de la Industria Discográfica de América (RIAA, por su sigla en inglés) estima que al cierre del 2019 las venta de vinilos alcanzarán los 500 millones de dólares y superarán a las ventas de los discos compactos por primera vez desde 1986.

El cofundador de Third Man Records, Ben Blackwell, le aseguró al sitio musical Pitchfork que este devastador incendio traerá un problema para la revitalizada industria del vinilo a nivel mundial. La disquera propiedad de Jack White (The White Stripes, Raconteurs, The Dead Weather) ha sido una de las que más le ha apostado a este formato por sus bondades sonoras.

Iniciativas como el Record Store Day, una fiesta para promover el consumo de este formato, han contribuido a la revitalización del mercado y una gran cantidad de artistas de todo el espectro musical han vuelto a apostar por los vinilos al que se le consideró extinto.

El incendio en Apollo Masters podría detener una tornamesa que comenzaba a girar con ritmo luego de años de acumular polvo. ¿Estamos ante el fin del renacimiento del vinilo? Es difícil saberlo por ahora, pero la indispensable presencia de Apollo Masters en la industria sugiere un tallón irremediable sobre nuestros vinilos.

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Antonio Becerril

Coordinador de operaciones de El Economista en línea