No todas son malas noticias para México. El triunfo de Emmanuel Macron en la primera vuelta en Francia en las elecciones presidenciales (100% europeísta) y la baja popularidad del presidente Trump a 100 días de su toma de protesta ayudan a vislumbrar alternativas para enfrentar a los populismos de izquierda y de derecha, así como disminuir el estrés en la economía mundial.

El político francés es diametralmente opuesto, el Sr. Trump vivió la posguerra (1946), Emmanuel creció con el final del siglo (1977). Ambos empresarios pugnan por una economía que facilite los negocios; mientras que para Trump (patrón) el nacionalismo es la solución a los problemas de la economía mundial, Macron (empleado) ve en el proteccionismo buscar soluciones en los fantasmas del pasado a los problemas del futuro.

Mientras que Trump es un hombre práctico que desdeña la intelectualidad, Macron fue educado en las altas escuelas francesas, incluso explica su relación con su esposa 24 años mayor a partir de una relación intelectual. Hablando de frivolidades, Trump ha tenido tres matrimonios, prefiere a sus parejas más jóvenes que él.

Ambos antisistémicos basan su discurso en el fracaso de los partidos, se autonombran la solución a los ancestrales problemas de la política. Macron afirma que los privilegios y la indecencia han durado demasiado tiempo; Trump simplemente llama a los políticos parásitos.

Trump desdeña el tema ambiental y la integración comercial, mientras que el puntero francés llamó a la transición ecológica y la integración europea.

Macron no soslaya los problemas económicos y de seguridad, mismos que lo convirtieron en pocos meses en una alternativa de gobierno, pero tiene una forma mesurada de ver el futuro frente al esquema nacionalista de Jean-Marie?Le Pen, quien plantea la salida de Francia de la Comunidad Europea.

Sin lugar a dudas, que un liberal encabece las elecciones en Francia, la baja de la popularidad de Donald Trump y los problemas de su administración llenan de optimismo a este humilde escribano para confrontar a los nacionalismos de izquierda y derecha, así como para serenar la economía mundial, parafraseando a alguien que no quiero mencionar.

Lo cierto es que Macron y Le Pen cambiaron el rostro a la política francesa, dejaron fuera a los partidos tradicionales. ¿Imagina la política de México sin el PRI, PAN, PRD y Morena? Usted, culto lector, muy pronto tendrá la palabra, digo, la boleta, en la mano.

Twitter: @Erosales