En la primera parte de esta nota se describieron tendencias en los Agronegocios como cambios en el proceso de comercialización, así como la aplicación de subsidios inteligentes. En particular, se trata de algunos de los temas que se encuentran en la agenda de investigadores y economistas agrícolas a nivel mundial

El contenido de esta segunda parte se enfocará a tendencias como la transformación de las cadenas de valor y su implicación en los pequeños productores, así como tendencias en el comportamiento del consumidor.

La modernización de los procesos de comercialización de productos agropecuarios, incluyendo a los sectores de industrialización y menudeo, se deriva de un mayor grado de urbanización, así como de mayor utilización de servicios de información y certificaciones. La transformación de la cadena de valor ha tenido un impacto diferenciado en los productores agropecuarios. Hay evidencia empírica proveniente de países de Asía central que indica que, mientras que los productores de mediano tamaño han podido integrarse a las cadenas de valor, muchos pequeños productores se han quedado al margen.

Algunos factores que ayudan a explicar este hecho radican en: 1) la falta de infraestructura rural que les facilite el acceso al mercado; y, 2) los relativamente altos costos de transacción. Para resolver esta problemática hay autores que proponen subsidiar el mejoramiento de la infraestructura rural, así como auxiliar en el proceso de organización y establecimiento de cooperativas de productores.

En cuanto a las tendencias en las preferencias de los consumidores, es un hecho conocido que en economías desarrolladas ha aumentado la demanda de productos con certificados de calidad, inocuidad y producción orgánica. De acuerdo con evidencia empírica reciente, se detecta que los consumidores en países en desarrollo, en este caso en particular de Kenia en África oriental, están dispuestos a pagar un sobreprecio considerable por productos alimenticios, incluso caseros, que les aseguren calidad, sabor e inocuidad. Así, la exigencia de los consumidores por productos diferenciados y saludables no es exclusiva de países desarrollados como Estados Unidos y Europa. Saber explotar esta tendencia en el consumo representa una importante oportunidad de negocio.

En resumen, los retos del sector agroalimentario global incluyen un uso más eficiente de los recursos, adopción de tecnologías productivas con menor impacto ambiental, transformación e integración de cadenas de valor, aplicación de subsidios denominados inteligentes, entre otros, a fin de proveer alimentos para una población con crecientes exigencias, que muestra dos problemas aparentemente contradictorios: la inseguridad alimentaria y la obesidad. Hay mucho trabajo por realizar, pero entender la naturaleza de los problemas y estudiarlos de manera empírica permite explorar alternativas para enfrentar los retos de la agricultura y la alimentación a nivel global. Asimismo, conocer experiencias internacionales exitosas es el primer paso para adaptar y/o adoptar estrategias para hacer frente a los retos a nivel local y regional.

*David Magaña Lemus es subdirector de Investigación Económica en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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