Ayer expliqué algunos elementos sobre el comportamiento y las expectativas del mercado internacional de los fertilizantes. En esta ocasión, comentaré algunos aspectos sobre el mercado de estos insumos en México.

Debido al cierre de plantas productoras, la fabricación de fertilizantes en nuestro país comenzó a disminuir desde 1997. Así, la oferta nacional de nutrientes agrícolas decreció de 4 millones de toneladas (mdt) en 1996, a un promedio de 1.4 mdt en el periodo del 2000 al 2007.

Sin embargo, entre el 2008 y el 2013 la fabricación de fertilizantes en México creció a una tasa promedio anual de 10.3%, para ubicarse en 2.12 mdt. Lo anterior, de acuerdo con información de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera del INEGI. En ese periodo, derivado de un volumen de producción doméstica insuficiente para abastecer la demanda del sector agrícola del país, las importaciones netas de fertilizantes crecieron a una tasa promedio anual de 2.2% y reportaron un promedio de 2.4 mdt anuales. Así, se abasteció el consumo aparente promedio de 4.23 mdt.

Durante los primeros diez meses del 2014 se produjeron 1.57 mdt de fertilizantes, es decir, 11.4% menos que en el mismo periodo del 2013. En tanto, las importaciones netas ascendieron a 2.36 mdt, al incrementarse 11.7% a tasa anual.

El incremento en la producción mexicana de fertilizantes durante los últimos siete años se atribuye, en parte, a las reformas que desde el 2008 se hicieron a la Ley de Pemex. Éstas tuvieron el objetivo de promover la producción y la productividad de la industria mexicana de fertilizantes por medio de la oferta de materias primas, como el amoniaco, a precios competitivos para los fabricantes nacionales.

Con las inversiones anunciadas por Pemex en el 2014, para la rehabilitación y operación de una planta productora de urea, se estima que se reactive la producción de este fertilizante en hasta 990 mil toneladas anuales a partir del 2015. El organismo paraestatal dio a conocer que se prevé que la producción de urea represente cerca de 75% de la demanda actual de este fertilizante, que es el de mayor uso en el sector agrícola nacional. Así, se reducirían las importaciones de este producto, que durante el 2013 representaron 40% del volumen de las compras mexicanas de fertilizantes en el exterior.

Mayor oferta de fertilizantes podría contribuir a incrementar su uso, dado el potencial de crecimiento para su aplicación en el sector agrícola. Según datos de la Sagarpa, durante el 2013 se realizó fertilización química en 66.4% de los 22.1 millones de hectáreas sembradas en el país. Con respecto a la superficie sembrada por modalidad de humedad, la proporción del área fertilizada en riego fue de 91.5% y en temporal de 57.5 por ciento.

Por otra parte, los precios de los principales fertilizantes en el mercado nacional reportan una tendencia a la baja desde el 2012. Las cotizaciones de la urea y el fosfato diamónico promediaron 7,402 y 9,195 pesos por tonelada en el 2014, es decir, disminuyeron 8.2 y 11.2% a tasa anual, respectivamente.

*La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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