En esta segunda entrega se abordan el avance del 2015, los factores estacionales de las exportaciones e importaciones y se citan algunos factores que podrían impactar el desarrollo de las exportaciones mexicanas, especialmente las destinadas a Estados Unidos.

Los datos más recientes sobre comercio exterior indican que durante enero del 2015 la balanza agropecuaria arrojó un saldo superavitario. En particular, las exportaciones alcanzaron un valor de 1,232.4 millones de dólares durante el primer mes del 2015, lo que representa un incremento de 15% respecto del valor exportado durante el mismo mes un año atrás. Jitomate, aguacate, pimiento y ganado vacuno son los primeros productos en la lista de exportables. Por otro lado, el valor de las importaciones se redujo 9.4% a tasa anual, para ubicarse en 908.1 millones de dólares. De esta forma, el superávit comercial agropecuario fue de 324.3 millones de dólares.

Como un ejercicio de prospectiva, resulta de interés analizar la dinámica estacional de las exportaciones agropecuarias mexicanas. Así, los factores estacionales del valor de las exportaciones entre el 2010 y el 2014 muestran que el mayor flujo comercial de México al exterior se da entre enero y mayo de cada año. Lo anterior debido, entre otros factores, a la ventana de comercialización durante el invierno que permite exportar frutas y hortalizas a Estados Unidos principalmente. Por el contrario, entre julio y octubre se tiene el menor nivel de exportación. El valor de las importaciones es más constante a lo largo del año. Entonces, podemos esperar una balanza superavitaria en la primera mitad del año.

La gráfica revela que cuando las exportaciones están por encima de la línea roja, ese mes se exporta por encima del promedio anual; lo mismo se aplica para las importaciones.

En otros aspectos relacionados, la apreciación del dólar estadounidense generaría mayor demanda de productos importados, incluyendo a los productos agroalimentarios. Asimismo, los menores precios de la energía en ese país podrían impulsar el gasto de las familias en otros bienes de consumo. De hecho, en el índice de confianza del consumidor en Estados Unidos, medido a través de The Index of Consumer Sentiment, se reportó, durante febrero del 2015, un aumento de 17 % a tasa anual, y un nivel máximo para el mes de febrero desde el 2000. Lo anterior sugiere que los consumidores estadounidenses están más optimistas sobre las perspectivas económicas. Datos recientes del USDA muestran que las ventas de alimentos fuera de casa han crecido casi 4 % a tasa anual, ritmo de crecimiento similar al que reportan las ventas de alimentos para consumo en los hogares.

Por lo anterior, se espera que el sector exportador mexicano continúe siendo un motor que impulse el crecimiento económico en el sector agropecuario.

*David Magaña Lemus es subdirector de Investigación Económica en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

Balanza comercial agropecuaria (II)

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