En la columna anterior, mencionamos, desde una perspectiva teórica, algunas consecuencias de la falta de financiamiento a los productores primarios. En la presente columna, usaremos como ejemplo los principales municipios hortofrutícolas de México, para caracterizar la oferta de sucursales bancarias y cajeros

En algunos municipios, el número de instituciones bancarias es escaso, incluso en lugares donde la producción primaria tiene una participación importante en el total nacional. Por ejemplo, el promedio de sucursales bancarias por municipio, en México, es de 4.97 y el de cajeros automáticos es de 18.33; mientras que, al comparar estos datos con el principal estado hortofrutícola, Michoacán, encontraremos que éste cuenta con 3.62 sucursales y 8.9 cajeros, en promedio, por municipio. Esto sugiere que la oferta de sucursales bancarias podría ser baja, aun en lugares con alta producción de hortalizas y frutas.

En específico, para el 2014, 192 de los 224 municipios que aportan más de 0.1% del valor de la producción nacional anual (lo que representa más de 160 millones de pesos anuales) de hortalizas y frutas, tienen cinco o menos sucursales bancarias. Tal es el caso de Tancítaro, que produce 1.7% del valor total nacional de hortalizas y frutas y cuenta únicamente con dos sucursales bancarias y tres cajeros automáticos. Existen también municipios donde las alternativas de financiamiento por parte de la banca comercial son nulas, al no contar con una sucursal bancaria, éstos representan 64% de los municipios totales, los cuales contribuyen con 19.6% del valor de la producción total. Como mencionábamos, ante estas limitantes, algunos productores se ven en la necesidad de acudir a otros lugares, a veces lejanos, lo que implica costos de transportación y otras fuentes de financiamiento, generalmente más caras, para cubrir sus necesidades.

Otro servicio fundamental para el desarrollo económico es el de los cajeros automáticos, pues favorece la disposición de efectivo en el momento que los productores lo necesiten. Respecto del valor de producción hortofrutícola nacional para el 2014, en 173 de los 224 municipios con mayor producción, el número de cajeros es menor al promedio nacional por municipio; de estos municipios, 16 no cuentan con ningún cajero. Dos de los principales municipios productores ejemplifican esta situación: Ario de Rosales (Michoacán) cuenta con cuatro cajeros bancarios; mientras que, por su parte, en Tingambato (Michoacán) no hay ningún cajero automático. Estos municipios contribuyeron a la producción nacional hortofrutícola del 2014 con 1.24 y 0.24% del total, respectivamente.

Para aumentar el crecimiento en la actividad primaria es necesario una mayor cobertura geográfica de servicios financieros. Dicha oferta, por la propia naturaleza de los mercados, propiciará que nuevos agentes económicos hagan uso de estos -ley de Say. Esto dará como resultado una mayor demanda de financiamiento que permitirá a los productores optimizar el uso y combinación de los insumos y, con ello, maximizar su producción.

*Jorge Lara Álvarez es subdirector de Evaluación de Programas en FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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