China es el principal productor de carne de cerdo en el mundo con 48.4 % de la producción; México ocupa el noveno lugar y su calidad productiva le ha permitido conquistar los más altos estándares de la demanda que exigen los países asiáticos

Entre 2007 y 2017, la producción mundial de carne de porcino creció de 93.9 millones a 110.5 millones de toneladas, un crecimiento a tasa media anual de 1.8%, aunque del 2013 al 2017, debido a problemas sanitarios, la tasa fue 0.5% anual.

En México, el volumen de exportaciones en el 2017 fue equivalente a 160,000 toneladas de carne en canal con destino a Japón con 81.9%; Corea del Sur con 9.4%; Estados Unidos con 8.5%, y volúmenes marginales se consignaron a Canadá, China y Singapur, lo que representó un ingreso de divisas por 430 millones de dólares.

Esto evidencia que la carne de cerdo tiene aceptación y cumple los estándares en los mercados más exigentes, situación que para hacerla realidad requiere que sus etapas productivas se modernicen y cuenten con los recursos necesarios para realizar sus procesos.

Es necesario que la producción e industrialización de carne de cerdo se fortalezca y una alternativa es mediante la oferta de los diferentes tipos de financiamiento a esta industria, que contribuya a la debida articulación de los actores de la red y genere desarrollo de proveedores, ya que es una propuesta que enriquece su desarrollo de la cadena de suministro, dotando de mayor valor a las etapas productivas, tanto de productores como las denominadas empresas tractoras.

Dentro de las principales oportunidades que se pueden impulsar mediante la canalización de financiamiento, está la construcción y modernización de instalaciones, generar valor agregado, el equipamiento de red de transporte y distribución, el fortalecimiento de instalaciones de áreas de procesos, atención a los problemas sanitarios y de inocuidad agroalimentaria así como del fortalecimiento entre proveedores y empresas tractoras.

Históricamente, en la porcicultura, las etapas producción, agroindustrialización, distribución y comercialización de carne de cerdo se han financiado con avío y refaccionario. Por ello, es indispensable implementar diferentes servicios financieros para cada uno de los requerimientos que tienen las etapas, como las primarias, de procesamiento, transportación y comercialización que puede ser variable en la forma de ordenamiento para su ejecución, a fin de fortalecer a los actores de la red, convirtiéndolos en elementos esenciales.

*Felipe Pacheco Facio es especialista de FIRA en la Subdirección Regional de Promoción de Negocios en el Noroeste. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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